EDGARDO

A LA MUJER DOCENTE

Gracias mujer, compañera y amiga

Por ser la dorada florescencia del trigo convertida en espiga

Por brindar con tu presencia

Aquel apoyo incondicional con gran paciencia

Convirtiéndote en destello que  une, anima y alienta con amor

A trabajar  día a día con gran valor

Gracias por llevarnos a la primavera

Por alentarnos a alcanzar nuestra quimera

Por ser ese ser ejemplar

Amiga incondicional que sabe escuchar

Gracias por tener fuerza misionera y mano delicada

Que con fervor, por el saber, das tu vida.

Gracias por ser la antorcha indeleble

Ser maravilloso y respetable

Que en el servicio a la educación  vivificas al mismo Dios

Y que con láureo ejemplo trasmites tus pensamientos.

Gracias por tu cordial y diáfana vida de enseñanza

Y por eternamente brindar tanta esperanza.

Simplemente gracias por ser mujer…

Comentarios2

  • nelly h

    Hermoso reconocimiento para una profesión tan menospreciada por una sociedad que no valora la actividad del docente.
    Gracias por escribir y compartir.

    Un abrazo

    • EDGARDO

      Gracias por el comentario, un abrazo

    • Nipur

      Realmente hermoso.
      Cualquier docente con este poema se sentiría mas que orgulloso.
      Saludos

      • EDGARDO

        Muy gentil por el comentario, es un regalo por el día de la Mujer a las Compañeras Docentes de la Unidad Académica de Educación de la Universidad Católica de Cuenca



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