diego leonardo

Rubrica

Bailo como una canción cuando se impregna en el alma
Y como el fuego antes de extinguirse


Brillo como arena en una noche de luna
Y como tus ojos conteniendo el sol candente

El perro corre hacia la bola

Veloz

El viento se baña en la cascada iluminada
y todo es paz

Hasta que
un sentimiento necio nace en las tinieblas
tras las rocas mojadas 
en la morada del último tábano 


Ya hecho lo que está al alcance de esta sádica pasión
Verme la cara se tornó un milagro

Si me baño o no 

sigo siendo el accidente irrevocable
que nace desde la fuente desconocida
de las profundidades de la pureza
tocando asuntos de la perfidez

acariciando el destino con garras lascivas
escupiéndolo con amor de gotas cayendo en la cara de un día caluroso

Estampidas de voces 

estruendos voraces 
plañideros 
agazapados sin tinta
los lápices fecundos de la única vertiente

Energía mentalizada recogiéndose el día en reversa la elegía de mentira a lo loco
el sonido de este táctil sujeto 
que se descoloca en júbilo ya son la gran cosa

Se la pasaron inventando sonidos desde el otro mundo

Enlazado de vida

Me tocó esta sequía

Inverosímil de tu uña rota

Como trono su tono de cintura metálica a la luz noctámbula de las noches de fiesta.

 
y yo aquí

sigo viendo registros completos

de huracanes ciegos

que palpitan de nuevo en tus ansias fugitivas 

girando hasta el cruce de miradas

se enredaron a propósito
con un suspiro.




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