Samuel Santana

Te recuerdo madre

 

Mi anciana madre,

tan dulce y tierna como el pétalo

de una flor, trabajaba y cuidaba

su familia al compás del reloj,

sin descanso y sin queja.

 

Por la mañana cantaba mientras

miraba la aurora y cuando

alimentaba las gallinas,

atenta siempre al mundo

de nuestra esperanza.

 

Aunque en su rostro estaba el

agudo sufrimiento,

la angustia y muchas noches

de desvelo, sus  pies forjaron

con valor artesano el sendero

de la felicidad.

 

Cuando sacudía el trigo,

agotada de sudor, pensaba en

las flores sin agua y en el polvo

intruso de las ventanas.

 

Pero la fragilidad de mi existencia

se sostuvo anclada en la

inconmovible firmeza de sus ojos.

Así fue siempre hasta el último día.

Comentarios2

  • -VENUS-

    Emotivo poema Samuel, para esa mujer abnegada, recuerdo también haber leído un poema muy nostálgico para tu padre.

    Saludos.

  • Alexandra L.

    Un sentimiento que sobrevive al tiempo, el amor a la madre, el reconocimiento a su sacrifico y labor en educar y guiar, ella es y será centro de la familia. Muy bello poema. Placer leerte.

    Un cordial saludo, feliz tarde, Alex.



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