Reconocí la felicidad...
Allí donde había lágrimas, mares de risas aparecieron...
Tomó mi mano, abrazó mis miedos,
me besó el espíritu y nuestras almas pactaron infinidad.
En colores rebosa mi lienzo, antes grisáceo y vacío,
ella se recostó en mi pecho y mi corazón aprendió a latir.
Entre suspiros acaricié su rostro y en sus mejillas encontré el amor.
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Autor:
Nataly Olarte (
Offline) - Publicado: 3 de octubre de 2016 a las 17:26
- Categoría: Amor
- Lecturas: 47
- Usuarios favoritos de este poema: Lorenzo13

Offline)
Comentarios1
Cuando el amor se hace presente, la felicidad llega al alma y el corazón palpita apresuradamente como indicio que un amor comienza y dos almas se unen acariciando la inmensidad, la eternidad. Muy bellas pinceladas de amor amiga Poetisa. Te deseo un excelente día lleno de bendiciones.
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