Nataly Olarte

Azul mar.

 

Reconocí la felicidad...

Allí donde había lágrimas, mares de risas aparecieron...

 

Tomó mi mano, abrazó mis miedos,

me besó el espíritu y nuestras almas pactaron infinidad.

 

En colores rebosa mi lienzo, antes grisáceo y vacío,

ella se recostó en mi pecho y mi corazón aprendió a latir.

 

Entre suspiros acaricié su rostro y en sus mejillas encontré el amor.