Teodocio Potes

CUANDO PELEO CON MI ESPOSA

Usted esposa mía

no hace mucho

me toleró, me deleitó

y me alcahueteó

en mis desvíos

recurrentes adosados

con el exótico placer

de bestia humana.

A usted, que tantas veces

ha vaciado la copita llena

de mi testicular necesidad

primaria,

¿ pretendo hoy

borrar de mis afectos

negando el historial inolvidable

de esos días

sólo porque no acude a mí

con un cariño,

una frase de amor,

una cálida  mirada,

un gesto grato;

Sólo porque ha dejado

de aplancharme la camisa,

de lavar mi pantalón y mis pañuelos

o dejarme los sobrados

del almuerzo

en la hoya vieja;

sólo porque al salir

por la mañana

no hay ni un adiós de despedida;

Sólo porque ha puesto en cuarentena

el territorio de placer

que nos lleva a la gruta de la vida

y la evita al tacto

y aún a la mirada?

No. Sólo por eso no se acaban

ni se borran los momentos

que hemos vivido

con inmenso placer

y que han dejado de ganancia

maravillosa y colosal

nuestros dos hijos ¡

Comentarios4

  • Vevis

    La verdad... es que no se que decirte, me senti reflejada como mujer que amaba, como mujer cansada... y dejada... Lo que has escrito es magnifico, es simplemente un razonamiento frio y caliente... con un toque de melancolia, y perdon...
    Mis felicitaciones.

  • Layd

    muy buen poema buena sintesis

    un gusto

  • crystaluz

    si el amor existe. hay mucho aún por que luchar...
    excelente
    abrazos
    taty

  • ivan semilla

    GENIAL!
    ME IDENTIFICA
    SE VE QUE ELLAS SON ASI EN TODAS PARTES DEL MUNDO
    JA JA JA
    TE FELICITO
    ES DE FAVORITOS



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