Yulieth González

ALAS

No soy una mariposa

y sin embargo al salir del capullo

extiendo las alas por instinto

y me lanzo,

y planeo,

y me elevo,

y de repente,

caigo,

si,

caigo,

 y pruebo el sabor del polvo

y sin embargo sigo siendo mariposa.

 

¡Como si ya no hubiese suficientes alas de mariposa regadas por ahí!

Habrá muchas,

pero las mías no,

hasta hoy

cuando la brisa ha sido tan tosca

que ha derribado a la vana mariposa,

y la ha arrasado como a polvo,

ella es polvo.

 

¿Que tal si no hubiese salido del capullo?

Ni pensarlo,

¿a que le puede temer una mariposa?

A  la nada, al depredador, a sus alas…

 

Si la mariposa razonara

no habría salido del capullo,

seguramente no habría probado la brisa,

pero tampoco habría probado la tierra,

no seria una nueva mariposa,

en este terreno inhóspito

(pero fértil),

al final,

no teme ser arrasada,

no hay fin para sus alas.

Comentarios2

  • Lebusla

    Mutar más allá del ser alado es la salida, adaptarnos evolucionando a un ser que vuela aún sin alas, con la inspiración y la capacidad de amar y de razonar para levantarnos de las caídas, aprovechando la fuerza de voluntad que es intrínseca al ser humano. La mariposa es inteligente, en su ciclo vital, mediante su metamorfosis se adapta a diferentes ambientes y ya alada va cambiando de parajes para vivir lo que le toca en su especie.
    Gracias por compartir.
    Lebusla.

  • Viento de amor

    Bello poema, de comienzo a fin. Saludos poetisa, disfruté de sus letras. Saludos cordiales.

    Mallito



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.