Lebusla

SE OYE LA SOLEDAD

SE OYE LA SOLEDAD

Se oye la soledad en los vagones
que aúllan cual lobos sobre los rieles
que se internan en la intifada noche,
y la locomotora del recuerdo
los hala hacia la estación inasible
que habita en el cristal de mis neuronas.

Que imitan perros invisibles que
deambulan sorteando a la gente
también imperceptible que camina.
Gente que acarrea sus propios trenes
y vagones sombríos entre sus
pechos abúlicos, que se entretiene
y habla, que para y que siguiendo calla
para escuchar de los postreros pájaros
el canto de agores de la rutina,
entre la soledad de los vagones
que aúllan cual lobos sobre los rieles
que se internan en la intifada noche.

Son pájaros que buscan sus nidales
gorjeando sus últimos acordes
del macilento día que se agota,
llevando entre sus picos alimento
el que ansiosos esperan los pequeños
polluelos, que ávidamente deglutan
y que luego callan para dormirse
entre la soledad de los vagones
que aúllan cual lobos sobre los rieles
que se internan en la intifada noche.

Lebusla
Derechos Reservados

Comentarios2

  • carina zanchetta

    Que de aullidos y qué de lobos, se mata la tarde con la soledad que hierve en espejos rotos, Ohh viejo, que estáis ahí demorando el otoño, no tengas miedo, que no te asuste la noche, busca en la soledad, tu silencio.... y los lobos quedaran pertrechos.... Me gustó tu poema, despierta palabras nuevas!! Cariños Carina

    • Lebusla

      Gracias por pasar por estas letras y dejar tu amable comentario.
      Saludos.

    • LUIS ADONAY VENEGAS LEYTON

      Amigo, las soledades no han de irnos consumiendo ni en otoño ni estación alguna. Siempre tendremos una luz que será más fuerte que esas oscuras soledades que nos asustan pero que no llegarán a dañarnos ni menos consumirnos.
      La luz es joven y se revela sin serlo.
      Purenino



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