Carlos Alba

La palabra y el viento

 

 Los brazos atosigan

las sienes invisibles.

 

 Sobre el borde de los cuerpos

yace la palabra vieja;

hay una fría disculpa

envuelta en el aire,

un perdón sin alma,

una pausa constante.

 

 Y los años ocultando

la virtud de mis palabras,

en cada esquina

de cada silencio,

en cada gesto

que se anuncia y muere.

Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    Hermosa muestra de tu hacer po├ętico amigo Carlos Alba
    Un abrazo de amistad y afecto...
    El Hombre de la Rosa



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.