ALVARO J. MARQUEZ

JUDAS

"No ponemos sogas en nuestro cuello/ aunque de mucho puedan culparnos,/ hemos sido fieles e infieles y no por ello,/ salimos corriendo a ahorcarnos".

 

Judas eres tú, soy yo mismo, es ella, es él;
nadie puede hoy liberarse de ese estigma,
en algún momento tú cumpliste ese papel
y no se trata de un misterio o algún enigma.



Es algo muy claro, que a todos nos toca,
la traición de muchos ángulos puede verse,
traiciona aquél que deja salir de su boca
algo que bajo promesa no ha debido saberse.



Traiciona el que plagia sus poemas y los vende
como obras originales absolutas de su autoría,
es traidor quien te abraza y dice que te entiende
y te clava un puñal como señal de que “entendía”.



Traiciona el que tiene en sus manos el destino
de todo un país que en él ha puesto su confianza,
quien en vez de hacernos más fácil el camino
nos llena de obstáculos nuestra vía a la esperanza.



Traiciona quien dice “te amo” y sus dedos cruza
para poder jurar sin problemas de consciencia,
quien tiene la oportunidad de cumplir pero abusa
y no le importa si su mala acción trae consecuencia.



Traiciona el maestro que no enseña y que maltrata,
quien usa sotana y debajo de ella malos hábitos oculta,
todo aquél que exige respeto a su vida pero mata,
quien debiéndote mucho respeto... te insulta.



Traiciona el soldado al servicio de una ideología,
el mismo que su fusil contra su pueblo apunta;
aquél que amarte para siempre prometió un día
y al final de todo descubres que no te amó nunca.



Traiciona el padre que nunca buen padre ha sido,
la madre que de su hijo no ha estado pendiente,
el amigo que teniendo su mano no te la ha tendido,
el que trata por conveniencia de cambiar tu mente.



Judas eres tú, soy yo mismo, es ella, es él;
no es una verdad que acaba de salir a la luz,
todos en la vida alguna vez tuvimos ese papel
y no sólo aquel hombre que entregó a Jesús.

 

Poema original de Álvaro Márquez
Nacido en Caracas, Venezuela
Todos los derechos reservados

Correo: poreros@gmail.com

Twitter: @poreros
Publicado el 2/4/2015
Imagen: De Google



Comentarios6

  • Beatriz Blanca

    Pero se hizo la luz y tu poema apareció.
    Mea culpa, mea culpa, ¿quién no traicionó alguna vez? eso es verdadero pero muchos no contamos cuantas pues no nos conviene recordarlo.
    Excelente reflexión para tener en cuenta.
    Un gusto poder apreciar tus poemas.

    • ALVARO J. MARQUEZ

      Creo que todos hemos sido Judas en algún momento, besos amiga, gracias por pasar.

    • rosamaritza

      Así es mi querido Álvaro, quien este libre de pecado que tire la primera piedra, abrazo y beso de rosamary

      • ALVARO J. MARQUEZ

        Nadie puede lanzar esa piedra amiga. Un abrazo.

      • Isis M

        Tambien yo me siento Judas de vez en cuando, cuando no hago más por los demas, eso es tambien serlo. Reflexivo poema justo en semana santa, seria bueno que cada quien se revisara antes de tirar la piedra al vecino o levantar un dedo acusador.
        Besitos Alvaro, tambien a mi con frecuencia la vida me pone trampas y me obliga a hacer mas de 10 intentos por subir un poemilla mio.

        Lindo fin de semana, mañana en cuba no se trabaja, que ricura!

        Isis

        • ALVARO J. MARQUEZ

          En la tarde se volvió a ir la luz por tercera vez, tres veces en un día es mucho. Un abrazo.

        • espejo detualma

          Como siempre, poeta, ante un poema con tanta realidad y tan bien escrito, los comentarios, sobran.
          SUBLIME, todos somos Judas.

          Bendiciones de Semana Santa.

          ESPEJO.

          • ALVARO J. MARQUEZ

            Amén, gracias por visitarme amiga.

          • Amorina

            Hermoso, duro, real, fuerte al gusto de quien lo lee.
            Besos mi amor.

            • ALVARO J. MARQUEZ

              Gracias, tu presencia, tu apoyo, es importante para mí. Besos.

            • la negra rodriguez

              DESDE ESE PUNTO DE VISTA, EL ALGÚN MOMENTO TODOS HEMOS SIDO JUDAS PARA NUESTRO PRÓJIMO Y PARA NOSOTROS MISMOS. A VECES NOS TRIACIONAMOS Y DEJAMOS QUE NUESTROS ERRORES NOS BESEN LA MEJILLA A TAL PUNTO DE NO PODER DAR LA CARA A LOS DEMÁS. PERO, TAMBIEN MUCHAS VECES SOMOS CRUCIFICADOS POR NUESTRO JUDAS INTERNO O POR NUESTROS DETRACTORES. EN FIN ASI SOMOS.
              BESOS.



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