José Luis

AL CRISTO DE DALÍ

Pendiente entre cielo y tierra

te arrebolabas

y finos clavos de hierro,

te rasgaban

los tendones de tus manos,

…¡y mis entrañas!

 

Dalí, te ocultó tu faz

para no verla

rota y ensangrentada;

¡descarnada!

y así no sentir el dolor,

que te abrasaba.

 

Que no pintó con sangre

tu piel sagrada,

para no sangrar la noche,

que te lloraba,

y en su espacio infinito,

por ti clamaba.

 

Cristo que rompes espacios,

¡cruz alargada!

Luz que ilumina tus brazos

a cruz alzada,

sediente de luz lunar,

¡sideral ara!

 

Fuego de luz fue tu muerte,

¡tornasolada!

fuego de amor son tus brazos

cuando abrazan,

fuego entre el cielo y la tierra

¡fuego que abrasa!

 

Cristo de Juan de la Cruz,

“que ya eras ido”;

cuando te dieron la muerte,

“ciervo herido”;

cuando tu noche era luz,

… que no gemido.

 

 

Comentarios3

  • pani

    HA SIDO UN HONOR LEER TU POEMA ...REALMENTE BELLO Y SENTIDO...DESCRIBES CON PALABRAS UN CUADRO UN TANTO FRÍO LLENÁNDOLO CON LA PASIÓN DE LA PALABRA...CORDIALES SALUDOS JOSE...

    • José Luis

      Gracias, pani, por dedicarme tan hermosas palabras

      Un abrazo

    • Beatriz Blanca

      Cuanta pasión despierta en tu alma el Cristo en la cruz.
      El cuadro es maravilloso, obra de un genio, pero tú no le envidias nada con tu poema.
      Un gran y afectuoso abrazo en la alegría de la Resurrección.

      • José Luis

        Gracias una vez más, Beatriz. Tu pasión es mi pasión por las maravillas que nos da la vida, sin pedirla nada.

        Un beso

      • Carkis Mol Cru

        Una inspiración muy lograda, eres un fenómeno y describes muy bien esa cruz alargada de Dalí. Bello poema. Un gran saludo de Rafael Molero

        • José Luis

          Gracias Carkis, por tus apreciaciones sobre el poema. Es un gusto tenerte en mi rincón de poemas.

          Un abrazo



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