Yaira Nuwanda

del amor al miedo

Desperté.

Tus pupilas clavadas en mis ojos dormidos.

Tú, sueño efímero, que cada vez que te miro

te desvaneces en el vacío.

 

¿Dónde estás, dulce mañana,

sueño de grandeza y gran delirio?

¿Quién alimentó la llama

del sueño que despierta en el olvido?

¿Acaso fue ilusión el que me amaras?

 

Fugitiva dicha que te escondes y disfrazas.

Sueño de sentir y ser… y no ser nada.

Cuando es más fácil cerrar los ojos, y apartar la mirada.

Cuando crees que sin buscarla

habrá esperanza.

 

La sombra de la incertidumbre

se cierne sobre el silencio;

huérfana de voz la palabra,

temblando al recuerdo de dudas y miedo.

Comentarios5

  • andres fernandez ruiz

    Profundo desgarro por lo perdido.
    Saludos.

  • Claro de Luna

    Conozco ese camino. Muy hermoso poema. Saludos

  • lyi roseblue

    EXCELENTE RETRATO. SALUDITOS ME ENCANTO LEERLO

  • el poeta del abismo

    Buen poema nos comparte. Un gusto leerlo.
    Saludos de amistad.

  • Graciano Chacon

    Un placer leer tu poema muy sentido, lleno de hermosura.

    Saludos.



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