GuillermoO

La suicida

 

A Beba

I

Ella tenía un plato de sal como una bolsa de trigo donde se buscaba.

 

Tres veces había golpeado en la tormenta como una forma de predecir la muerte.

 

Ella no creía en la libertad ni en los profundos designios del instinto.

 

Cayeron entonces las caricias alquiladas en viejas kermeses de colores

donde las visitas teñían su pelo de aire y agua consumida.

 

Una tarde, con remordimientos vestidos de locura,

cuyo definitivo corredor estaba hecho de la evasión insomne de la muerta.

 

II

 

A la hora en que calló

siete pares de nutrias lamieron su cadáver,

y una rosa mantuvo con ella una pasión:

el corazón del agua doliente barría para siempre las últimas preguntas.

 

G.C.

Direc. Nac. del Derecho de autor

Comentarios3

  • Cuervo4141

    Bellos versos comparte

    • GuillermoO

      Gracias, amiga, por tu aporte.
      saludos
      Guillermo

    • GuillermoO

      Plateles:
      sí, aquí jugué con algunos elementos surrealistas, no porque me lo propusiera de antemano, sino porque se presentaron de esa manera...
      no soy muy afecto a ellos, pero a veces vienen a la mente y los uso.
      Gracias por las nutrias..., y feliz domingo
      abrazo afectuoso
      Guillermo

    • Pausa

      este poema me conmoviò mucho, gracias hoy

      • GuillermoO

        Gracias Pausa, tus comentarios son muy generosos y amables.
        Guillermo



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