Donaciano Bueno

El finado

Por aquí pasó Raimundo.

Fue tan raudo su pasado

que un soplo duró, un segundo,

y en  pensar ya se ha olvidado.

 

Se creyó dueño del mundo,

consiguió ser hacendado

de un patrimonio fecundo

y ya todo lo ha dejado.

 

¡Pobre infeliz! Cuan profundo

fue tu error, mal calculado.

Tus hijos por su legado

se volverán iracundos.

 

Y en tu lecho moribundo,

¡tan tristes, tan apenados!

no tardarán ni un segundo

en disputarse. Y al lado,

 

ya en tu lecho amortajado

tendrás que escuchar los gritos

partiendo el botín maldito

sin respeto a ti, el finado.

Comentarios5

  • El Hombre de la Rosa

    Muy hermosas cuartetas sobre la deshumanización del egoismo en las herencias que deja la muerte amigo Donaciano...
    Muy gratificante su lectura...
    Un abrazo de amistad...
    El Hombre de la Rosa

    • Donaciano Bueno

      A los hijos hay que enseñarles a nadar, educación, y luego tirarles a la piscina. Las herencias son dinamita que se vuelve casi siempre contra el que la da. Gracias. Un abrazo

    • jarablanca

      Me gustaría que tu poema no reflejara una realidad, pero tristemente la reflejan.
      Un abrazo.

      • Donaciano Bueno

        Así es la vida lamentablemente. Y es tan común, que resulta dificil encontrar alguién que no conozca alguno de su entorno que no haya sido espectador o protagonista de estos hechos. Un abrazo

      • subelyt

        Tu poema me recuerda mucho a la poesía de Cavafis.

        • Donaciano Bueno

          Me imagino que te refieres a Constantino Cavafis. Eso para mí es un elogio excesivo. En todo caso, te lo agradezco. Un abrazo

          • subelyt

            Así es, a Constantino Cavafis me refiero.
            Todos tenemos intertextos sobre otros escritores, comodidades y influencias.
            Saludos.

          • john morales arriola

            Muy buenas cuartetas amigo.
            Estoy en una reflexión al leer sus versos.

            Saludos

            • Donaciano Bueno

              Gracias amigo. Dicen que es más importante prevenir que curar. Aunque en principio todos somos buenos. La realidad es que también somos egoistas. Es la lucha del bien y del mal en la que bastantes veces triunfa el segundo. Un abrazo por leerme. Saludos

            • Angst

              Vaya, creo que lo que narras no está fuera de la realidad... Cuando muere alguien, se reúne si familia, y no por el duelo... Muy bueno. Recibe mi saludo y abrazo.

              • Donaciano Bueno

                Gracias amigo por tu comentario. Lo cierto es que lo que describo es real como la vida misma, aunque no sea siempre así. No hay regla sin excepción. Un abrazo



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