Esteban Mario Couceyro

El ascensor

El ascensor, como un ser desesperado

recorre su hueco

el mundo que conoce

espiando en cada agujero

buscando en la angustiosa

ausencia de cada nivel.

 

El zumbido rumoroso de su paso

en armonía con el silencio

se pauta con los chasquidos de los relés.

 

Por fin, en vertiginoso descuelgue

se dirige al bajo...

un breve silencio

las puertas laten, palpitan

se golpean, en sucesivos cierres.

 

El largo silencio me abruma

nuevamente, el rumor sube

como una inevitable sensación

por mi cuello asciende un dolor que oprime.

 

El ascensor, se detiene en mi nivel

se para

sin su rumor, el silencio se espesa

cargando mis hombros

no resisto más y voy a la puerta

abro y no encuentro a nadie.

 

Regreso a mi lugar

y por detrás

el ascensor zumba aburrido

hacia el último piso.

 

 

Comentarios3

  • Carlos Manuel Larrea

    Probablemente uno de los pocos, si no el único poema sobre el ascensor.

    Me gusta más que la mayoría de los poemas de amor, que me aburren sobremanera con su creencia en la eternidad.

    Mucho más constante y más cercano a lo eterno es este ascensor.

    Felicitaciones desde Alemania,


    Carlos

    • Esteban Mario Couceyro

      Estimado Carlos, supongo que no hay mayor eternidad, que el último instante, ya sea de la vida o de ese bocado tan exquisito que nos regalamos. Aún recuerdo ese primer beso eterno, que diera aún niño.
      Pero ahora, ya casi eterno, observo distintos modos de amar, amar el espanto, el hastío, las cosas (el ascensor) que nos rodea como una piel mas extensa, de nosotros mismos.

    • El Hombre de la Rosa

      Muy amena la lectura de tus letras amigo Esteban
      Saludos y amistad de Críspulo
      El Hombre de la Rosa

      • Esteban Mario Couceyro

        Gracias, por tus conceptos, especialmente por considerarme tu amigo, que es un título de rara factura, por estos días.
        Saludos

      • santos castro checa

        Complacido por la esplèndidez de tus versos y tu esplendorosa imaginaciòn digna de alabar, estimado compañero, Esteban.

        Rudavall

        • Esteban Mario Couceyro

          Gracias por tu comentario, uno escribe sobre el mismo futuro, pintado de blanco, negras letras que eternizan un presente que se repetirá cada vez que se lea.
          El misterio es, el por qué...
          Saludos



        Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.