amdiosteza

Agitandose...

Agitándose el cabello,

Con el viento de otoño,

Caminaba ella

Al borde  de un abismo.

 

No vayas la muerte acecha,

Y en tus ojos incoloros

La puedo ver,

Le dije.

 

-no has de preocuparte,

Mis ojos ya no tienen alma,

Más un suspiro, cuando se acaba,

Llora el aire, látigos de agonía.

Respondió.

Luego cayó…

 

En ese entonces,

Entre la vida y  la muerte,

Posaron sus ojos,

Ella con  la luna.

 


Francisco De Tescia.

 

Comentarios2

  • el poeta del abismo

    Es un buen poema me agrado bastante el simil en el mismo.
    Saludos de amistad

  • El Hombre de la Rosa

    Muy hermosa la lectura y la rima de tu poema amigo Francisco...
    Un saludos de amistad y afecto...
    Críspulo el Hombre de la Rosa...



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