Juan de Marsilio

Muchacha

 

 

Éramos mucho más jóvenes

por aquellos años

– aunque a mí

lo joven

se me notaba

mucho menos –

e íbamos juntos por esas aceras

que daban casi siempre

en las camas alquiladas

de esos hoteles sórdidos de tan higiénicos

donde el amor imperfecto y glorioso

da sus batallas contra

otras cosas que son parecidas

al amor pero acaban por matarlo.

 

Ahora

cuando sé que amor perfecto

hay nomás el de Dios

y construyo la vida

con una

que elegí y me eligió

para honrarnos, amarnos y respetarnos

con el sueldo recién cobradito

pero también a fin de mes

y para soportarnos los defectos

con mutua paciencia,

ahora,

te decía,

no me arrepiento para nada

de casi nada de todo aquello

– pero te pido disculpas

por alguna que otra

marca de mis dientes

en tu fina piel

y más por las huellas

que en el alma te hubiera dejado

mi cinismo principiante

de por aquellos días.

 

Comentarios3

  • El Hombre de la Rosa

    Hermoso y espectacular poema has publicado hoy amigo Juan De Marsilio
    Saludos de amistad de tu amigo Críspulo

    • Juan de Marsilio

      Gracias, Críspulo, y que estés bien.

    • Oriana14

      Me gusta!! Lindo Poema.
      Saludos.

    • Federico Rivero Scarani

      Estimado, Juan, como siempre un excelente poema para leer, muy lindo, me hizo recordar viejos tiempos en hoteles con alguna chica. Federico Rivero Scarani,
      PD: Te cuento que yo también publico aquí, abrazos.



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