Alberto Moll

Nuestro lago

 

Languidece la tarde

tiñendo de amatista tus pupilas.

Se arrebola la lámina serena

de este espejo de cósmicos azules

que atesora en su fondo los rubíes

que encendió nuestro amor en sus riberas.

 

En danza etérea de sombríos velos

la noche avanza.

Desde su oscuro manto vaporoso

se desprenden luciérnagas celestes

que caen sobre las ondas cristalinas.

Y, suavemente,

la gran moneda argéntea de la noche

sale a alumbrar la seda de tu rostro.

 

Con mórbidos reflejos,

las confidentes aguas generosas

contemplan nuestras cálidas caricias

que embalsaman de hechizos otra noche,...

...otra noche de amor...

Y así, en tiernas penumbras junto al lago,

los destellos de luz de nuestros besos

van a unirse a los brillos de los astros

navegantes sobre el cristal dormido.

Comentarios3

  • el poeta del abismo

    Muy conmovedor poema, un gran placer hermosas letras.
    Saludos de amistad

    • Alberto Moll

      Gracias por tus elogiosas palabras.
      Igualmente cordiales saludos de amistad.

    • Paco Jose Gonzalez

      Alberto me parece tu poema muy hermoso , me ha gustado , ha sido un placer leerlo.

      • Alberto Moll

        Naturalmente me siento honrado por el hecho de que te haya gustado y te agradezco tus comentarios elogiosos.
        Cordiales saludos.

      • Mar (Bar Literario)

        Tiene un lenguaje culto... me hizo pensar que me falta vocabulario, jajaja, pero esta bonito, de verdad, me ha gustado mucho.

        • Mar (Bar Literario)

          por cierto... he leido que eres profesor de matemáticas... justo la asignatura que me está costando este año, ups jajajaj

          • Alberto Moll

            Me alegro mucho de que te haya gustado y te doy las gracias por tus comentarios positivos. Pero de vocabulario culto nada. He visto que tú te manejas muy bien con el lenguaje.
            Y, por último, en cuanto a las matemáticas, ya no “soy” profesor por la edad, pero lo he sido muchos años. Espero que puedas superar esas “dificultades” de que me hablas. ¡Si las matemáticas son muy fáciles!, ¿no?

          • Hay 1 comentario más



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