Ludvaldo

SEXTO SONETO A AMOR

Niño y, no obstante, más que el mundo anciano,

traidor que tras un rostro hermoso y tierno

escondes los tormentos de tu infierno,

doctor que curas enfermando al sano,

 

saetero que con parva y blanda mano

dañas aún más que el más punzante cuerno

del más feroz demonio del Averno,

gentil y liberal y cruel tirano,

 

incendios ardentísimos propagan

tus tempestades, en las que zozobra

el mejor gobernado de los barcos,

 

y muchos en mitad de ellas naufragan,

ya que tu influjo grandes males obra

y es tuyo el más temible de los arcos. 

 

Osvaldo de Luis

Comentarios3

  • Paco Jose Gonzalez

    Precioso el séptimo.como todos.

  • El Hombre de la Rosa

    Muy hermosa y grata la lectura de tus geniales letras de amor amigo Ludvaldo
    Saludos de amistad de tu amigo Críspulo

  • Ludvaldo

    Muchas gracias.
    Un saludo.



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