No me juzgues, vida mía,
que esto no es una osadía;
ni un capricho pasajero,
es el latido de mi poesía.
Te deseo noche y día,
y no es simple fantasía;
por ganar un beso tuyo
daría hasta el alma mía.
Eres toda mi alegría,
sin tu amor me perdería;
eres cáliz de ambrosía,
del que eternamente bebería.
Mi corazón por ti suspira,
mi cuerpo entero te ansía;
quiero amarte con ternura,
besarte con armonía.
Déjame habitar tus sueños,
ser la luz de cada día;
y escribir junto a tu alma
la más hermosa melodía.
Porque desde que llegaste
cambiaste mi travesía;
y si el destino lo permite,
te amaré toda la vida.
Autor: Ronald Ramírez Elizalde.
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Autor:
RONALD TADEO RAMIREZ ELIZALDE (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 28 de agosto de 2012 a las 07:57
- Categoría: Amor
- Lecturas: 223
- Usuarios favoritos de este poema: El Hombre de la Rosa, ronald tadeo ramirez elizalde

Offline)
Comentarios2
Un bello poema para hacer el amor a una bella mujer.
Un placer amigo Ronald Tadeo Ramirez Elizalde.
Saludos de amistad
Me gusta tu forma de hacer poesía.....rica en matices.....un saludo.-
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