Alfonsina G.

Hagamos las pases

Está bien, me rindo ante su belleza.

Quise culparla de inflamar mi dolor,

si bien es cierta su imparcialidad no ayuda mucho.

 

Con la boca abierta y los ojos como platos,

lo admito, su belleza es sin igual;

aún con su luz prestada logra sacar suspiros.

 

Al contemplarla las sonrisas vienen a los labios de los amorosos, que se quedan ciegos durante diez segundos

luego reanudan su marcha en el camino de huir del amor.

 

¿A quién se le habrá ocurrido ponerla ahí, tan al alcance de todos? Debió ser alguien feliz, porque los felices comparten

las maravillas que llevan en las manos.

 

¿Qué culpa tiene usted de que el amor cambie de lugar?

Sin embargo, se hace cómplice; crece donde quiera que esté el amor.

 

Donde el amor abandona, usted mengua.

Alfonsina G.

Comentarios4

  • Adrian VeMo

    No hay nada mejor q hacer las paces y q mejor con ste poema q ha reflejado, ha sido un gusto leerlo
    Hasta luego

  • sTa_Z

    Hola. El poema me gustó, pero te digo que usas palabras alti-elocuentes. Tales como "belleza", o frases trilladas como "su belleza es sin igual". Yo repasaría eso que no queda nada bien. Y más teniendo en cuenta que están en el comienzo, o sea justo donde, explicas lo obvio. Lo explicas en vez de darnos la sensación (hasta la mitad).

    Te deseo suerte. Y sigue escribiendo.

  • solobrother

    es el amor el que se alimenta del enamorado y no al revés

  • Diego Somoza

    ¿Quién ha puesto este poema aquí? Debe ser alguien felíz, los felices comparten... ;)



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