Las ventajas de la lectura y cómo fomentarla

Cómo fomentar en tus hijas e hijos el placer por la lectura. Aquí van algunos consejos.

La lectura, lejos de ser un simple pasatiempo, consiste en una de las actividades más fructíferas para nuestro cerebro. Así lo confirman numerosos estudios. Sin embargo, no es fácil conseguir que los niños se sientan atraídos por ella. ¿Por qué es tan difícil que les apasiona de pequeños un libro? La respuesta está en la educación. Desde hace tiempo la lectura se ha visto como una actividad obligatoria y esto ha provocado un cierto rechazo en los infantes hacia ella. Si quieres cambiar esto en tu familia, entonces no te vendría mal cambiar tu propia forma de presentarles a los peques los libros. Aquí va un pequeño artículo con algunas de las ventajas que provoca el hábito lector en las personas y un apartado con algunos consejos para poner en práctica un plan de fomento lector en casa.

Los beneficios de la lectura

Entre las ventajas de la lectura se encuentran: su importancia a la hora de potenciar la imaginación y colaborar con procesos cerebrales como la asociación de ideas, la comprensión del entorno y la ubicación espacio-temporal. Asimismo, la lectura es una herramienta fabulosa para fomentar el aprendizaje de cualquier materia y sirve para crear un espíritu crítico.

Aunque parezca mentira, la lectura es un hábito moderno. Y por esta razón no se encuentra incorporada en nuestros genes, y debemos aprenderla. Podríamos decir que la lectura no es una actividad natural, puesto que para aprender a leer, por ejemplo, nuestro cerebro debe hacer un gran esfuerzo. Sin embargo, si no leemos ciertas áreas del cerebro se mantienen casi sin uso, lo que indicaría que en cierta forma venimos preparados, anatómicamente, para desarrollar este hábito.

Entre las regiones del organismo que se ven involucradas en el proceso de aprendizaje del lenguaje se encuentra la corteza cerebral, el tálamo y el tallo cerebral, los cuales se ven severamente modificados por la lectura. Si todos los seres humanos desarrolláramos la pasión por la lectura y aprendiéramos a comprometer seriamente estas áreas del organismo, modificándolas, sería posible marcar una tendencia evolutiva a largo plazo. Sin embargo, no todos estamos tan interesados por los libros, y el nivel de aceptación de este tipo de actividades ha descendido mucho en las últimas décadas con el avance invasivo de otros entretenimientos como el cine.

Una de las cosas positivas es que nuestro cerebro es inmensamente plástico, lo cual indica que nunca es tarde para aprender a leer. Fomentar la lectura desde la infancia es un buen punto de partida, sin embargo, cualquier etapa de la vida es adecuada para comenzar a desarrollar este fabuloso hábito.

5 hábitos para inculcar el gusto por la lectura en tus hijos

Si tienes problemas para que tus hijos sientan interés por la lectura, prueba de poner en práctica estos consejos para incentivar el gusto por la lectura en los peques.

1- Deja que sea el niño el que elija

Una de las causas principales de desprecio por la lectura tiene que ver con la imposición no sólo de valores sino de lecturas. Si permites que sea tu hijo o hija el que escoja la lectura, es probable que tengas mucho más éxito en tu cometido. No dejes de proponer posibles lecturas, pero confía en la capacidad de crítica y la independencia del menor.

2- Anima a que el niño entienda la lectura como algo divertido

Los niños que nunca han leído suelen asociar esta actividad con algo aburrido; generalmente porque sus padres lo ven así y porque se trata esta hermosa actividad como algo necesario, pero no se la enfoca desde la alegría y el divertimento. Si el niño descubre que la lectura puede ser algo guay querrá pasar más tiempo leyendo, y aquí deben involucrarse con ganas los adultos, para demostrar que no hay nada más divertido que leer.

3- Practica la lectura sin horarios

No sirve de nada dedicar un determinado momento del día a la lectura, como si fuese una actividad más, porque de este modo los niños sentirán que no lo están eligiendo. Lo mejor es educar con el ejemplo: lee todo cuanto puedas y cuando quieras, e inculca en tus hijos el hábito según sus intereses. Alégrate de sus avances y sus viajes lectores y conversa con ellos sobre todo ello: seguro que tu ilusión y tu entusiasmo harán mucho más por demostrar que la lectura es maravillosa que cualquier reto, recompensa o cosa vinculada a la educación sistemática.

4- Dedica un lugar de la casa para los libros y la lectura

Tener una especie de rincón de juegos pero de libros puede ser un gran incentivo para que los niños lean. Si en esos momentos en los que no saben qué hacer cuentan con un espacio colorido donde zambullirse en alguna linda aventura, seguro que acudirán a él con frecuencia. Procura utilizar tú también ese lugar. Fomenta el encuentro en ese rincón de la casa para que la vida esté llena de libros.

5- Lee y deja leer

Parafraseamos esa frase que dice «Vive y deja vivir» para concretizar el consejo máximo que podemos poner en práctica respecto a los libros. No todos nacimos con el placer por la lectura y no debemos ser democráticos en esto. Algunos niños pese a los muchos incentivos que reciben no disfrutan de los libros, y está bien que así sea. Procura entender qué es lo que vuelve loco a tu hijo y permite que disfrute de ese pasatiempo como tú disfrutas de los libros. El gusto por la lectura no debe imponerse, ¿para qué condenar a tu niño o niña a vivir una infancia torturado si tarde o temprano, en cuando tenga independencia no seguirá tus imposiciones? Así que, ¡vive y deja vivir! o dicho de otra forma ¡Lee y deja leer y no leer! Y te lo dice una lectora compulsiva desde la más tierna infancia. Disfruta y comparte la infancia con tus hijos e hijas antes de que sea demasiado tarde.



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