Cartas inéditas de Cortázar

Esta frase me sorprendió esta mañana cuando me disponía a realizar el artículo de hoy en el que casualmente hablaría de Julio. Fue publicada por el blog de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y pronunciada por el inconfundible artista y creador de Rayuela.

La editorial Alfaguara publica ahora la correspondencia casi completa del autor de Rayuela, que contiene más de mil cartas que jamás han visto la luz, rescatadas por la persona encargada de mantener viva la memoria de este increíble autor, Aurora Bernérdez y el filólogo español Carles Álvarez Garriga, apasionado de las obras de Julio Cortázar.

Julio en las cartas

En esta correspondencia se recogen misivas dirigidas a Aurora Bernárdez, Victoria Ocampo, Paco Porrúa, Juan Carlos Onetti y a su hermana Ofelia. Probablemente se trate de la mejor biografía que pueda tener Cortázar, la novela de su propia vida.

Cortázar fue un escritor único, apasionado, solitario y absolutamente entregado a las letras, a quien le resultó difícil volcarse de lleno a esta labor porque en los tiempos que corrían no existían tantas facilidades como ahora; pese a ello lo consiguió y posiblemente se deba a que detrás de todos los estereotipos creados en torno a su persona, de antiperonista perdido, porteño enamorado de París y emblema del Boom Latinoamericano, habitaba uno de los genios más grandes del siglo XX, capaz de postularse contra las banderas y las diferencias absurdas de nuestras sociedades.

Dice Carles Álvarez Garriga en el texto preliminar que las cartas ponen de manifiesto “la formidable coherencia entre vida y obra, la absoluta falta de astucias o de renuncias, su gran disponibilidad”.

Al igual que cuando escribía ficción, a la hora de sentarse a redactar una carta Cortázar se entregaba, se volvía atento y dispuesto a compartir su universo con su interlocutor, lo que lo convierte en un hombre absolutamente humilde y profundamente generoso.

En sus cartas puede hallarse una fluidez y una elegancia poco típicas, a la vez que el ingenio con el que han sido escritas, lo que demuestra que son la continuación de su vida. Las misivas ocupaban un lugar tan importante como la ficción y por eso, merecen ser publicadas, leídas y estudiadas como cualquiera de sus novelas o relatos. Porque hay mucho de Cortázar en ellas, cientos de aspectos para analizar de este fabuloso autor.

Álvarez Garriga y Cortázar

Cuando se le pregunta a Álvarez Garriga cómo conoció a Julio, dice que le gustaría explicar que fue una tarde en el café Richmond de Florida donde solía sentarse a tomar el café Cortázar, o en un un bazar de la India en 1956 o en una tertulia, y no la verdad, que es que a través de sus obras, porque Julio falleció antes que él se apasionara por su lectura, cuando Carles contaba con 15 años y vivía en Barcelona.

Nacido en 1968 en la capital de Cataluña, Carles estudió filología y se ha convertido desde hace unos años en un apasionado de las lecturas y la memoria de Cortázar, esa fue la razón por la que Aurora lo escogió para recuperar la correspondencia que había conservado ella misma en un mueble antiguo. Este Carles se sintió posiblemente como Charlie el día que descubrió la fábrica de chocolates.

Desde el año 2009 se dedica a recuperar inéditos de Cortázar, fragmentos que jamás han sido publicados. Así surgieron los “Papeles inesperados” y “Cartas a los Jonquieres”. Y en este caso, la correspondencia que alberga cartas que no han entrado en ediciones anteriores de sus misivas, según lo explica Aurora porque se cometían muchas repeticiones y cuestiones que eran irrelevantes para el lector.

A esta explicación alude Carles cuando dice que en realidad de repeticiones está hecha la vida y además no puede un editor estar seguro de qué cosas tendrán o no importancia para los lectores. Lo ideal es que cada uno al leerlo descubra qué repeticiones habría obviado y cuáles no. Todo esto lo expresó en una entrevista realizada por la Revista Ñ. Luego entre risas objeta que podría publicarse una antología de las “Frases de mi tía” citadas en varias ocasiones por Julio.

Dos conmovedoras misivas

Una de las curiosidades mayores de esta obra es que en ella se muestra constancia de aquella carta que Cortázar le dirigió a su padre, varios años después de que éste los abandonara. No se ha encontrado el original de la misma, sin embargo existe un borrador que había sido guardado por Cortázar en un sobre que ponía:

Es muy fuerte, explica Carles, encontrarse con ello porque demuestra que el autor tenía claro que su madre le sobreviviría y tendría oportunidad de leer aquella misiva en la que se mostraba seco y distante y le reclamaba a su progenitor que firmara con el nombre completo Julio Florencio, para evitar confusiones respecto a la homonimia que existía entre ambos.

Otra carta que cabe mencionar, y que me ha hecho estremecer profundamente (a veces uno puede sentirse más cerca de un escritor que de tanta otra gente) es una misiva que envió a su hermana Ofelia, en respuesta a una carta en la que ella le reprochaba por mantenerse fuera del país (Argentina) acusándolo de “vende patria” y peyorativos semejantes.

Cortázar, con un amor que se puede leer entre líneas, le expresa lo importante que es para él que ellas (Ofelia y su madre) se encuentren bien y lo triste que le resulta ser criticado de modo tan tachante y en términos semejantes a los utilizados por sus verdaderos enemigos.

Un fragmento sumamente conmovedor es el que aquí comparto. Algunos somos más ñoños y ciertas cosas nos dan donde más duele, así que no me extrañaría si en ustedes este breve recorte de esa carta, no produjera las mismas sensaciones que ha causado en mi.

Iremos a leerlo nuevamente, porque Cortázar puede motivar en nosotros lo que aquellas novelas clásicas que se pegan en la memoria y no puedes dejar. No me extraña que fuera un lector empedernido y que en cada nueva lectura pusiera toda la ilusión de encontrarse con lo desconocido, porque sólo de una mente así imaginativa, trasgresora y sensible pueden surgir obras como las que nos ha dejado Julio.

Comentarios3

  • Pruden

    Me alegra mucho este feliz hallazgo de la correspondencia de Cortázar. Así podremos conocerle y valorar, en mejores condiciones, su Obra.

  • herminia trejo

    bellísimo artículo, por tratarse de uno de mis autores favoritos, esperaré ansiosa la publicación, y por un momento al leer parte de la carta, sentí como si él mismo la estuviese leyendo, es que aún suena en mis oídos la voz del inconfundible Julio Cortazar

  • LunaMimi

    El párrafo que esta en el encabezado de este articulo es hermoso



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