Gustavo Adolfo Bécquer

Rima LXXVI

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En la imponente nave
del templo bizantino,
vi la gótica tumba a la indecisa
luz que temblaba en los pintados vidrios.

Las manos sobre el pecho,
y en las manos un libro,
una mujer hermosa reposaba
sobre la urna, del cincel prodigio.

Del cuerpo abandonado,
al dulce peso hundido,
cual si de blanda pluma y raso fuera
se plegaba su lecho de granito.

De la sonrisa última
el resplandor divino
guardaba el rostro, como el cielo guarda
del sol que muere el rayo fugitivo.

Del cabezal de piedra
sentados en el filo,
don ángeles, el dedo sobre el labio,
imponían silencio en el recinto.

No parecía muerta;
de los arcos macizos
parecía dormir en la penumbra,
y que en sueños veía el paraíso.

Me acerqué de la nave
al ángulo sombrío
con el callado paso que llegamos
junto a la cuna donde duerme un niño.

La contemplé un momento,
y aquel resplandor tibio,
aquel lecho de piedra que ofrecía
próximo al muro otro lugar vacío,

en el alma avivaron
la sed de lo infinito,
el ansia de esa vida de la muerte
para la que un instante son los siglos ...

*

Cansado del combate
en que luchando vivo,
alguna vez me acuerdo con envidia
de aquel rincón oscuro y escondido.

De aquella muda y pálida
mujer me acuerdo y digo:
?¡Oh, qué amor tan callado, el de la muerte!
¡Qué sueño el del sepulcro, tan tranquilo!

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Comentarios5

  • Teresalba Tal vez no sea fácil comprender algunos poémas de Gustavo A. B. pero algo queda claro. Para él el enigma de la muerte, era algo que sabía, no terminaba alli. Siente y sabe que lo que antes dió vida a ese ser dormido, existe. Busca la paz de la muerte y a su vez lo ocupa el pensar; que hay tras ése humbral, cómo es.
  •  
    PETALOS DE NOCHE será que el olvido es la sangre de esta tristeza, tan pérdida, y resultante del dolor; anclado a un adiós, como la muerte la faz de no perder el corazón, sino la voz y los ojos...
  •  
    Soleedad Amo a este poeta, me encantan sus letras, solo hay que sentirlo......
  •  
    Rafael Merida Cruz-Lascano "Grandes" y Excelsas letras. una obra maravillosa.
    Gracias, gracias, gracias.

    Rafael.-
  •  
    felipe gonzalez mer De Gustavo Adolfo Bécquer, siempre me han gustado sus rimas, lo admiro y disfruto su hermosos y tristes versos.
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