Lauren Mendinueta

Poemas de Lauren Mendinueta

Seleccionamos del listado de arriba, estos poemas de Lauren Mendinueta:

Acta de nacimiento

De igual modo
Nombro padre o madre
En ambos enfrentada no puedo ser
Trono o Altar.
Con las manos manchadas de inocencia
Lo que tomo del aire me espanta.
¿Quién irá en mi lugar?
El cordero no es propicio aún
Pero las sombras insisten
Y estoy sola
Como en el principio
Cuando la luz resbalaba
En el cuchillo de Caín.
Del aire al agua del agua al aire
¡Pobre cuerpo suelto en sí mismo!
Caduco Vencido Corrupto
Desde siempre.
De la luz a la sombra de la sombra a la luz
Y después
El grito primero.

Poema de amor

Para Jorge Luis Borges


Me pesan
El bullicio y la injusticia
La marea turbia
Y el olor de un atardecer marino
Que no he de presenciar
Las largas despedidas
Y los encuentros fugaces
Algunas palabras
Y los silencios forzados por la distancia
La noche despoblada de ti
Que avanza indiferente
Hacia el abismo del día
Las letras que componen tu nombre
Inmensa pieza del universo que todo lo encierra
La cifra que define tu número
El género que marca tu cuerpo
El tiempo indefinido de tu existencia.

Dolor nocturno


                                        En rouvant mes yeux pleins de flamme
                                        J´ai vu l´horreur de mon taudis

                                                                       Charles Baudelaire


Hay dolores que no llevan a la tumba.
El reconocimiento de nuestro lugar
en la historia
Y la injusticia que nos corresponde
para completarla.
Las voces de auxilio
que se incrustaron
en nuestras espaldas
y sin saber ignoramos durante años.
La comprensión del tiempo
manifestación imperfecta
de la perfecta relatividad.
Algunos gritos que hieren la memoria
y los llantos continuados desde la infancia.
La muñeca que atravesó el puñal.
El amigo mutilado y feliz.
Los pasos de los miserables
que creyéndose redimidos
inmolaron al cordero.
Y un dolor
Un dolor al cual no podemos
escapar
el más hondo
el más turbio de todos
ese de sabernos

Poema auto-referencial

La que sin ser yo
No es otra
La de tirantes dedos para acariciar
El espino
Escribe
Pocos años Pocas horas
No menos de mil
No más de mil
Recoge
La herida de la tierra amarga
Para protegerse
De la orgullosa espesura
Sostenida por siete pájaros azules
Su soledad
No derrama pájaros
Árboles con amplias miradas
Antigua huella de adioses
Guardaron para ella la señal
Y las flores
Grandes triunfadoras
Le cortaron es suspiro inocente
Joven aún
No la conozco
Ella y yo
Dos manos de trazo libre
Para esquivar la espera
Dos pies en forma de pies
Para marchar al combate
Dos ojos
Que siempre miran recuerdos
Diosa y mujer
Nosotras

Escrito de noche

La impresión está llena de errores.
Las palabras cojean sin llegar al final.
Algunas frases se desmoronan
Arruinándolo todo.
Las manos manchadas de tinta
Disecan recuerdos.
El escritor busca aquello no escrito
Que complete
La página no iniciada del hombre.

Cesárea por segunda vez

Esta sangre derramada
No es la sangre de Dios.
Cómo interpretar las señales
Si los clavos son tan de este mundo.

No olvidan los nuestros
Que somos la renovación
Del primer sacrificio.
¿Hacia dónde corre el tiempo?
Un recién nacido
Inaugura el instante más antiguo.