Garcilaso de la Vega

SONETO XI

 Poema siguiente


Hermosas ninfas, que, en el río metidas,
contentas habitáis en las moradas
de relucientes piedras fabricadas
y en columnas de vidrio sostenidas;

agora estéis labrando embebecidas
o tejiendo las telas delicadas,
agora unas con otras apartadas
contándoos los amores y las vidas:

dejad un rato la labor, alzando
vuestras rubias cabezas a mirarme,
y no os detendréis mucho según ando,

que o no podréis de lástima escucharme,
o convertido en agua aquí llorando,
podréis allá despacio consolarme.

Poema siguiente 

 Volver a
Garcilaso de la Vega

Comentarios3

    0

Debes estar registrado para poder comentar. Inicia sesión o Regístrate.