Versos Patógenos
Mis versos te observan, te desnudan, te delatan;
y mientras más te sumerges,
más te quiebran.
Mis versos se miran de frente,
son para padecer el dolor y el hastío;
aquí no existe el acompañamiento.
Son versos patógenos,
cargan memoria, historia y herida.
Llenos de emociones encontradas:
tristeza, rabia y este poco de soledad.
Mis versos no los lees: te muestran, te tocan,
y si te descuidas... ¿te pueden hacer sangrar?
Son versos profundos y siniestros,
es justo lo que siento:
palabras rebuscadas, a veces inventadas,
para expresar este aturdimiento en el pecho.
Son versos, son remordimientos,
son estocadas.
Son, sobre todo, mi escape a esta sobriedad.
Autor: Álvaro Sampayo
TE AMO, AMOR, DEJAME SER TU HISTORIA
SIN PERSECUCIÓN
Verte un instante es nacer de nuevo. A tu lado, mi pasado deja de ser una persecución para convertirse en un cuento viejo, un sueño que ya no asusta.
Tu pecho no es solo refugio; es el suelo donde mi corazón, por fin, se atreve a florecer. El mundo me dejó cicatrices, pero tu amor es la cura que no busqué en la tormenta, sino que encontré en tu paz.
Autor: ÁLVARO Sampayo
LA LEY DEL DESEO
Eres un sueño, pero no de dormir.
Eres la geografía del mito, donde el deseo es la única ley.
En ese lugar, la contención es imposible.
Expresamos, con pureza y maldad, una pasión sin límite.
Eres la libertad que da alas, pero también la adicción que ata.
Le arrancamos un puñado al destino para escapar de la realidad.
Es el santuario donde lo imperfecto se vuelve regla,
donde el pecado es el único bien.
Y de ese sueño amoral, no me da la gana despertar.
Autor: Álvaro Sampayo
Desolación
Entraste en mi vida como aguacero de verano, en época que a ninguno de los dos nos convenía. Te convertiste en la primera flor que amé, y eras mi quimera. trágicamente, un día discerní al ver cómo aquel día ibas acurrucada por alguien a quien por segundos envidié, porque orlaba tus labios de manera que nunca imaginé.
Ahora solo soy el residuo que ignoras al caminar, y fui yo quien reprimió el corazón y vio caer la lluvia más fría y acogedora que jamás había sentido, con su recuerdo dulce viviendo una realidad amarga, pidiéndole a las gotas que se llevaran todo lo que nunca me diste.
Tal vez me convertiré en la sombra que no tiene su luz, pidiéndole al sol que ilumine tu vida para que nunca sientas el sereno que me haces sentir.
Ahora solo peno por senderos que hieren y maltratan.
Te olvidaré, pero no te dejaré ir."
Autor: Álvaro Sampayo
QUIERO SEGUIR SIENDO LA PRIMERA FLOR QUE AMASTE... TE AMO, AMOR, PERDONAME SI TE OFENDI!
YO NO TE DEJARE IR... NO!! ESO JAMAS, AMOR, NO TE DEJARE IR JAMAS!!
Eterno en tus ojos
Desde el primer momento que te vi,
una gota de sol se derramó
postrándose en tu rostro.
El tiempo y mi corazón se detuvieron,
sumiéndome en un sueño profundo
donde solo tú existías.
Mi alma se rebeló
contra la idea de querer olvidarte,
y mi corazón se negó
a dejar de sentir por ti.
Quise darte mi cuerpo,
pero el tiempo es cruel,
y mi alma sería el consuelo que te daría.
Tu mirada me cautivó,
y supe que nunca podría escapar;
me rendí, caí de rodillas,
y juré que por ti
quemaría la vida misma,
y que mi amor por ti sería
eterno y sin fin.
En sus ojos,
mi alma encuentra su hogar,
y mi corazón, desgarrado por ti,
como un volcán que erupciona en la oscuridad
sin previo aviso.
Has hecho que pensara en ti,
volviéndote indispensable para mí.
Autor: Álvaro Sampayo
8 de Marzo
Te ciñes a mi cuello como un lazo de cuero,
recelas al viento al compás de tu pelo,
y en ese vaivén, donde el aire es acero,
me arrancas de golpe las plantas del suelo.
Eres la causa en la calcinación de mis ojos,
el vaho que nubla cualquier voluntad.
Donde el juicio se rinde y se vuelve despojos,
comienza tu feudo de pura ansiedad.
Eres la abrasión que mi planta no esquiva,
suelo calcinado que no busca clemencia.
Me obligas a andar con la guardia cautiva,
bebiendo el veneno de tu propia esencia.
Te instalas al fondo, donde habitan mis demonios,
esos que enmudecen si sienten tu andar.
Hiciste ceniza todos mis testimonios,
dejando el yermo para gobernar.
Eres mi rebeldía, mi dogma y mi yugo,
la mano que escribe mi propio epitafio.
No eres musa, eres mi tierno verdugo,
mi prisión, mi delirio... mi absoluto Omega.
Autor de obra: bethero Álvaro S.
Mi tarjeta en Navidad:
Que la Luz del Amor y la Magia de la navidad te acompañen siempre mi apreciada y querida poeta, llenando tu corazòn de Salud, Alegrìa y tu hogar de Paz y Armonìa.
Son mis sinceros deseos!
Henry Alejandro Morales
alicia perez hernandez
11 de noviembre de 2025 a las 12:30
A Alicia Pérez 🇲🇽
De la tierra mexicana
una dama con baluarte
nos demuestra que en el arte
cada idea es soberana;
porque el aura en la mañana
con amor siempre destella
cuando es Cristo, quien la sella,
y en el numen de la gloria
hacer ver que la victoria
en el cielo es una estrella.
Ya no será
ya no
no viviremos juntos
no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa
no te tendré de noche
no te besaré al irme
nunca sabrás quién fui
por qué me amaron otros.
No llegaré a saber
por qué ni cómo nunca
ni si era de verdad
lo que dijiste que era
ni quién fuiste
ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido
vivir juntos
querernos
esperarnos
estar.
Ya no soy más que yo
para siempre y tú
ya
no serás para mí
más que tú. Ya no estás
en un día futuro
no sabré dónde vives
con quién
ni si te acuerdas.
No me abrazarás nunca
como esa noche
nunca.
No volverá a tocarte.
No te veré morir.
He aquí dos rosas frescas, mojadas de rocío:
una blanca, otra roja, como tu amor y el mío.
Y he aquí que, lentamente, las dos rosas deshojo:
la roja, en vino blanco; la blanca, en vino rojo.
Al beber, gota a gota, los pétalos flotantes
me rozarán los labios, como labios de amante;
y, en su llama o su nieve de idéntico destino,
serán como fantasmas de besos en el vino.
Ahora, elige tú, amiga, cuál ha de ser tu vaso:
si éste, que es como un alba, o aquél, como un ocaso.
No me preguntes nada: yo sé bien que es mejor
embriagarse de vino que embriagarse de amor...
Y así mientras tú bebes, sonriéndome -así,
yo, sin que tú lo sepas, me embriagaré de ti...
Te amo,
te amo de una manera inexplicable,
de una forma inconfesable,
de un modo contradictorio.
Te amo
con mis estados de ánimo que son muchos,
y cambian de humor continuamente.
por lo que ya sabes,
el tiempo, la vida, la muerte.
Te amo…
con el mundo que no entiendo,
con la gente que no comprende,
con la ambivalencia de mi alma,
con la incoherencia de mis actos,
con la fatalidad del destino,
con la conspiración del deseo,
con la ambigüedad de los hechos.
Aún cuando te digo que no te amo, te amo,
hasta cuando te engaño, no te engaño,
en el fondo, llevo a cabo un plan,
para amarte mejor.
Te amo…
sin reflexionar, inconscientemente,
irresponsablemente, espontáneamente,
involuntariamente, por instinto,
por impulso, irracionalmente.
En efecto no tengo argumentos lógicos,
ni siquiera improvisados
para fundamentar este amor que siento por ti,
que surgió misteriosamente de la nada,
que no ha resuelto mágicamente nada,
y que milagrosamente, de a poco, con poco y nada
ha mejorado lo peor de mí.
Te amo,
te amo con un cuerpo que no piensa,
con un corazón que no razona,
con una cabeza que no coordina.
Te amo
incomprensiblemente,
sin preguntarme por qué te amo,
sin importarme por qué te amo,
sin cuestionarme por qué te amo.
Te amo
sencillamente porque te amo,
yo mismo no sé por qué te amo.
Autor: Pablo Neruda
Amor prohibido José Ángel Buesa
[Poema - Texto completo.]
Solo tú y yo sabemos lo que ignora la gente
al cambiar un saludo ceremonioso y frío,
porque nadie sospecha que es falso tu desvío,
ni cuánto amor esconde mi gesto indiferente.
Solo tú y yo sabemos por qué mi boca miente,
relatando la historia de un fugaz amorío;
y tú apenas me escuchas y yo no te sonrío…
y aún nos arde en los labios algún beso reciente.
Solo tú y yo sabemos que existe una simiente
germinando en la sombra de este surco vacío,
porque su flor profunda no se ve, ni se siente.
Y así, las dos orillas, tu corazón y el mío,
pues, aunque las separa la corriente de un río,
por debajo del río se unen secretamente.
A los pies de tu cama, como un perro…
José Ángel Buesa
A los pies de tu cama, como un perro,
se echó mi corazón.
Noche tras noche
gime calladamente su reproche
y sufre injustamente su destierro.
Allí está. Nada importa que lo aparte
tu pie pequeño y cruel.
Allí, en la sombra,
calla el grito de amor con que te nombra,
para no despertarte.
Noche tras noche, hasta que llega el día,
gime un reproche y sufre su destierro.
Tú no lo sabes, nadie lo sabría.
Y a los pies de tu cama, como un perro,
mi corazón espera todavía.
Sabes mejor que nadie
Que me fallaste
Que lo que prometiste se te olvidó
Sabes a ciencia cierta
Que me engañaste
Aunque nadie te amará
Igual que yo
Lleno estoy de razones
Pa' despreciarte
Y sin embargo quiero
Que seas feliz
Que allá en el otro mundo
En vez de infierno encuentres gloria
Y que una nube de tu memoria
Me borre a mí
Dile al que pregunte
Que no te quise
Dile que te engañaba
Que fui lo peor
Échame a mí la culpa
De lo que pase
Cúbrete tú la espalda
Con mi dolor
Que allá en el otro mundo
En vez de infierno encuentres gloria
Y que una nube de tu memoria
Me borre a mí
Dile al que pregunte
Que no te quise
Dile que te engañaba
Que fui lo peor
Échame a mí la culpa
De lo que pase
Cúbrete tú la espalda
Con mi dolor
Que allá en el otro mundo
En vez de infierno encuentres gloria
Y que una nube de tu memoria
Me borre a mí
Y que allá en el otro mundo
En vez de infierno encuentres gloria
Y que una nube de tu memoria
Me borre a mí
Compositores: José Ángel Espinoza Ferrusquilla
Versos Patógenos
Mis versos te observan, te desnudan, te delatan;
y mientras más te sumerges,
más te quiebran.
Mis versos se miran de frente,
son para padecer el dolor y el hastío;
aquí no existe el acompañamiento.
Son versos patógenos,
cargan memoria, historia y herida.
Llenos de emociones encontradas:
tristeza, rabia y este poco de soledad.
Mis versos no los lees: te muestran, te tocan,
y si te descuidas... ¿te pueden hacer sangrar?
Son versos profundos y siniestros,
es justo lo que siento:
palabras rebuscadas, a veces inventadas,
para expresar este aturdimiento en el pecho.
Son versos, son remordimientos,
son estocadas.
Son, sobre todo, mi escape a esta sobriedad.
Autor: Álvaro Sampayo
TE AMO, AMOR, DEJAME SER TU HISTORIA
SIN PERSECUCIÓN
Verte un instante es nacer de nuevo. A tu lado, mi pasado deja de ser una persecución para convertirse en un cuento viejo, un sueño que ya no asusta.
Tu pecho no es solo refugio; es el suelo donde mi corazón, por fin, se atreve a florecer. El mundo me dejó cicatrices, pero tu amor es la cura que no busqué en la tormenta, sino que encontré en tu paz.
Autor: ÁLVARO Sampayo
LA LEY DEL DESEO
Eres un sueño, pero no de dormir.
Eres la geografía del mito, donde el deseo es la única ley.
En ese lugar, la contención es imposible.
Expresamos, con pureza y maldad, una pasión sin límite.
Eres la libertad que da alas, pero también la adicción que ata.
Le arrancamos un puñado al destino para escapar de la realidad.
Es el santuario donde lo imperfecto se vuelve regla,
donde el pecado es el único bien.
Y de ese sueño amoral, no me da la gana despertar.
Autor: Álvaro Sampayo
Desolación
Entraste en mi vida como aguacero de verano, en época que a ninguno de los dos nos convenía. Te convertiste en la primera flor que amé, y eras mi quimera. trágicamente, un día discerní al ver cómo aquel día ibas acurrucada por alguien a quien por segundos envidié, porque orlaba tus labios de manera que nunca imaginé.
Ahora solo soy el residuo que ignoras al caminar, y fui yo quien reprimió el corazón y vio caer la lluvia más fría y acogedora que jamás había sentido, con su recuerdo dulce viviendo una realidad amarga, pidiéndole a las gotas que se llevaran todo lo que nunca me diste.
Tal vez me convertiré en la sombra que no tiene su luz, pidiéndole al sol que ilumine tu vida para que nunca sientas el sereno que me haces sentir.
Ahora solo peno por senderos que hieren y maltratan.
Te olvidaré, pero no te dejaré ir."
Autor: Álvaro Sampayo
QUIERO SEGUIR SIENDO LA PRIMERA FLOR QUE AMASTE... TE AMO, AMOR, PERDONAME SI TE OFENDI!
YO NO TE DEJARE IR... NO!! ESO JAMAS, AMOR, NO TE DEJARE IR JAMAS!!
Eterno en tus ojos
Desde el primer momento que te vi,
una gota de sol se derramó
postrándose en tu rostro.
El tiempo y mi corazón se detuvieron,
sumiéndome en un sueño profundo
donde solo tú existías.
Mi alma se rebeló
contra la idea de querer olvidarte,
y mi corazón se negó
a dejar de sentir por ti.
Quise darte mi cuerpo,
pero el tiempo es cruel,
y mi alma sería el consuelo que te daría.
Tu mirada me cautivó,
y supe que nunca podría escapar;
me rendí, caí de rodillas,
y juré que por ti
quemaría la vida misma,
y que mi amor por ti sería
eterno y sin fin.
En sus ojos,
mi alma encuentra su hogar,
y mi corazón, desgarrado por ti,
como un volcán que erupciona en la oscuridad
sin previo aviso.
Has hecho que pensara en ti,
volviéndote indispensable para mí.
Autor: Álvaro Sampayo
8 de Marzo
Te ciñes a mi cuello como un lazo de cuero,
recelas al viento al compás de tu pelo,
y en ese vaivén, donde el aire es acero,
me arrancas de golpe las plantas del suelo.
Eres la causa en la calcinación de mis ojos,
el vaho que nubla cualquier voluntad.
Donde el juicio se rinde y se vuelve despojos,
comienza tu feudo de pura ansiedad.
Eres la abrasión que mi planta no esquiva,
suelo calcinado que no busca clemencia.
Me obligas a andar con la guardia cautiva,
bebiendo el veneno de tu propia esencia.
Te instalas al fondo, donde habitan mis demonios,
esos que enmudecen si sienten tu andar.
Hiciste ceniza todos mis testimonios,
dejando el yermo para gobernar.
Eres mi rebeldía, mi dogma y mi yugo,
la mano que escribe mi propio epitafio.
No eres musa, eres mi tierno verdugo,
mi prisión, mi delirio... mi absoluto Omega.
Autor de obra: bethero Álvaro S.
Este poema SI LA NOCHE DE ANOCHE VOLVIERA te quedo hermossisimo mi Alis . y el CONOCÍ A UN HOMBRE demaciado divino , besitos.
Mi tarjeta en Navidad:
Que la Luz del Amor y la Magia de la navidad te acompañen siempre mi apreciada y querida poeta, llenando tu corazòn de Salud, Alegrìa y tu hogar de Paz y Armonìa.
Son mis sinceros deseos!
Henry Alejandro Morales
alicia perez hernandez
11 de noviembre de 2025 a las 12:30
A Alicia Pérez 🇲🇽
De la tierra mexicana
una dama con baluarte
nos demuestra que en el arte
cada idea es soberana;
porque el aura en la mañana
con amor siempre destella
cuando es Cristo, quien la sella,
y en el numen de la gloria
hacer ver que la victoria
en el cielo es una estrella.
Samuel Dixon
Ya no será
ya no
no viviremos juntos
no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa
no te tendré de noche
no te besaré al irme
nunca sabrás quién fui
por qué me amaron otros.
No llegaré a saber
por qué ni cómo nunca
ni si era de verdad
lo que dijiste que era
ni quién fuiste
ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido
vivir juntos
querernos
esperarnos
estar.
Ya no soy más que yo
para siempre y tú
ya
no serás para mí
más que tú. Ya no estás
en un día futuro
no sabré dónde vives
con quién
ni si te acuerdas.
No me abrazarás nunca
como esa noche
nunca.
No volverá a tocarte.
No te veré morir.
Ya no de Idea Vilariño
He aquí dos rosas frescas, mojadas de rocío:
una blanca, otra roja, como tu amor y el mío.
Y he aquí que, lentamente, las dos rosas deshojo:
la roja, en vino blanco; la blanca, en vino rojo.
Al beber, gota a gota, los pétalos flotantes
me rozarán los labios, como labios de amante;
y, en su llama o su nieve de idéntico destino,
serán como fantasmas de besos en el vino.
Ahora, elige tú, amiga, cuál ha de ser tu vaso:
si éste, que es como un alba, o aquél, como un ocaso.
No me preguntes nada: yo sé bien que es mejor
embriagarse de vino que embriagarse de amor...
Y así mientras tú bebes, sonriéndome -así,
yo, sin que tú lo sepas, me embriagaré de ti...
Brindis de José Ángel Buesa
Te amo,
te amo de una manera inexplicable,
de una forma inconfesable,
de un modo contradictorio.
Te amo
con mis estados de ánimo que son muchos,
y cambian de humor continuamente.
por lo que ya sabes,
el tiempo, la vida, la muerte.
Te amo…
con el mundo que no entiendo,
con la gente que no comprende,
con la ambivalencia de mi alma,
con la incoherencia de mis actos,
con la fatalidad del destino,
con la conspiración del deseo,
con la ambigüedad de los hechos.
Aún cuando te digo que no te amo, te amo,
hasta cuando te engaño, no te engaño,
en el fondo, llevo a cabo un plan,
para amarte mejor.
Te amo…
sin reflexionar, inconscientemente,
irresponsablemente, espontáneamente,
involuntariamente, por instinto,
por impulso, irracionalmente.
En efecto no tengo argumentos lógicos,
ni siquiera improvisados
para fundamentar este amor que siento por ti,
que surgió misteriosamente de la nada,
que no ha resuelto mágicamente nada,
y que milagrosamente, de a poco, con poco y nada
ha mejorado lo peor de mí.
Te amo,
te amo con un cuerpo que no piensa,
con un corazón que no razona,
con una cabeza que no coordina.
Te amo
incomprensiblemente,
sin preguntarme por qué te amo,
sin importarme por qué te amo,
sin cuestionarme por qué te amo.
Te amo
sencillamente porque te amo,
yo mismo no sé por qué te amo.
Autor: Pablo Neruda
Amor prohibido José Ángel Buesa
[Poema - Texto completo.]
Solo tú y yo sabemos lo que ignora la gente
al cambiar un saludo ceremonioso y frío,
porque nadie sospecha que es falso tu desvío,
ni cuánto amor esconde mi gesto indiferente.
Solo tú y yo sabemos por qué mi boca miente,
relatando la historia de un fugaz amorío;
y tú apenas me escuchas y yo no te sonrío…
y aún nos arde en los labios algún beso reciente.
Solo tú y yo sabemos que existe una simiente
germinando en la sombra de este surco vacío,
porque su flor profunda no se ve, ni se siente.
Y así, las dos orillas, tu corazón y el mío,
pues, aunque las separa la corriente de un río,
por debajo del río se unen secretamente.
A los pies de tu cama, como un perro…
José Ángel Buesa
A los pies de tu cama, como un perro,
se echó mi corazón.
Noche tras noche
gime calladamente su reproche
y sufre injustamente su destierro.
Allí está. Nada importa que lo aparte
tu pie pequeño y cruel.
Allí, en la sombra,
calla el grito de amor con que te nombra,
para no despertarte.
Noche tras noche, hasta que llega el día,
gime un reproche y sufre su destierro.
Tú no lo sabes, nadie lo sabría.
Y a los pies de tu cama, como un perro,
mi corazón espera todavía.
Sabes mejor que nadie
Que me fallaste
Que lo que prometiste se te olvidó
Sabes a ciencia cierta
Que me engañaste
Aunque nadie te amará
Igual que yo
Lleno estoy de razones
Pa' despreciarte
Y sin embargo quiero
Que seas feliz
Que allá en el otro mundo
En vez de infierno encuentres gloria
Y que una nube de tu memoria
Me borre a mí
Dile al que pregunte
Que no te quise
Dile que te engañaba
Que fui lo peor
Échame a mí la culpa
De lo que pase
Cúbrete tú la espalda
Con mi dolor
Que allá en el otro mundo
En vez de infierno encuentres gloria
Y que una nube de tu memoria
Me borre a mí
Dile al que pregunte
Que no te quise
Dile que te engañaba
Que fui lo peor
Échame a mí la culpa
De lo que pase
Cúbrete tú la espalda
Con mi dolor
Que allá en el otro mundo
En vez de infierno encuentres gloria
Y que una nube de tu memoria
Me borre a mí
Y que allá en el otro mundo
En vez de infierno encuentres gloria
Y que una nube de tu memoria
Me borre a mí
Compositores: José Ángel Espinoza Ferrusquilla
« Regresar al perfil de alicia perez hernandez
Para poder dejarle un comentario a este usuario debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.