Comentarios recibidos en los poemas de Meyre ✨
Fiesta Nacional
Baltasar tarso dijo:
Es el deleite de vuestra corona , tendrían que abolir su propia monarquía, lo cual , sería muy díficil, es similar que en chile con el rodeo hay familias de por medio con estatus de élite, un abrazo fraterno y gracias por compartir....
18 de junio de 2026 a las 02:58
Baltasar tarso dijo:
Es el deleite de vuestra corona , tendrían que abolir su propia monarquía, lo cual , sería muy díficil, es similar que en chile con el rodeo hay familias de por medio con estatus de élite, un abrazo fraterno y gracias por compartir....
18 de junio de 2026 a las 02:58
Fiesta Nacional
Noa Subin dijo:
Sabes transformar el sentir en verso
con sencillez y profunda belleza.
Recibe mi aprecio y un fraterno saludo.
16 de junio de 2026 a las 18:21
Noa Subin dijo:
Sabes transformar el sentir en verso
con sencillez y profunda belleza.
Recibe mi aprecio y un fraterno saludo.
16 de junio de 2026 a las 18:21
Fiesta Nacional
Lualpri dijo:
Comparto plenamente tus palabras, pequeña.
Gracias por permitir leerte.
Ten un bello día.
16 de junio de 2026 a las 12:26
Lualpri dijo:
Comparto plenamente tus palabras, pequeña.
Gracias por permitir leerte.
Ten un bello día.
16 de junio de 2026 a las 12:26
Fiesta Nacional
Andy Lakota👨🚀 dijo:
Te aplaudo por escribir a esa salvajada que aún perdura en nuestro país.
No sé entiende que existan personas que disfrutan con el sufrimiento de un animal que no tiene ninguna posibilidad ante el acoso de esos energúmenos.
Saludos.
16 de junio de 2026 a las 12:23
Andy Lakota👨🚀 dijo:
Te aplaudo por escribir a esa salvajada que aún perdura en nuestro país.
No sé entiende que existan personas que disfrutan con el sufrimiento de un animal que no tiene ninguna posibilidad ante el acoso de esos energúmenos.
Saludos.
16 de junio de 2026 a las 12:23
Fiesta Nacional
Daniel Omar Cignacco dijo:
El poema construye una crítica frontal a la tauromaquia desde una sensibilidad ética que privilegia la compasión por encima de cualquier noción de tradición o espectáculo. Sin embargo, su mayor acierto no reside únicamente en la denuncia explícita, sino en la manera en que contrapone dos órdenes simbólicos irreconciliables: la vitalidad de la naturaleza y la ritualización pública de la violencia.
La primera parte del texto sitúa al toro en una escena de aislamiento absoluto: “En un círculo de arena, solo, / agoniza el pobre animal”. Esa imagen inicial no busca heroicidad ni épica, sino vulnerabilidad. El toro deja de ser símbolo cultural para convertirse en cuerpo sufriente. A partir de allí, el poema desplaza el foco hacia el público, cuya participación resulta quizá más perturbadora que la propia figura del torero. Los “pañuelos” y las “personas que con la mano / califican su sufrimiento” transforman el dolor en espectáculo evaluable, revelando una crítica no solo a la corrida, sino también a la normalización colectiva de la crueldad.
Uno de los aspectos más interesantes del poema es el contraste entre la violencia humana y el paisaje primaveral de la segunda mitad. Mientras “las flores adornaban / la campiña de primavera” y “los pájaros en celo / jugueteaban”, la corrida aparece como una interrupción antinatural del equilibrio vital. La primavera —tradicionalmente asociada al renacimiento, la fertilidad y el deseo— se convierte aquí en el escenario paradójico de una muerte celebrada públicamente. Esa tensión dota al texto de una dimensión simbólica más amplia: el poema no habla solo de un toro, sino de la capacidad humana para estetizar la destrucción incluso en medio de la belleza.
Formalmente, el poema privilegia la claridad expresiva antes que la complejidad metafórica. Su lenguaje es directo, accesible y deliberadamente emocional. Esto puede hacer que algunos versos resulten más declarativos que poéticos, especialmente cuando el texto explica aquello que ya había logrado sugerir mediante imágenes. Sin embargo, esa transparencia también refuerza el carácter testimonial del poema: la voz no pretende ocultarse detrás de artificios literarios, sino expresar indignación moral de manera inmediata.
Hay además un elemento particularmente valioso: el yo poético no adopta una posición distante o intelectualizada frente al sufrimiento, sino profundamente humana. El verso “No entenderé nunca mi especie” desplaza el conflicto desde la tauromaquia hacia una reflexión más amplia sobre la condición humana y nuestra relación con la violencia convertida en tradición. Allí el poema alcanza su dimensión más filosófica.
En conjunto, se trata de un texto de fuerte carga ética y emocional que encuentra su potencia en la oposición entre naturaleza y barbarie, entre celebración y agonía. Más que describir una corrida de toros, el poema cuestiona la capacidad de una sociedad para convertir el sufrimiento en ceremonia.
16 de junio de 2026 a las 12:20
Daniel Omar Cignacco dijo:
El poema construye una crítica frontal a la tauromaquia desde una sensibilidad ética que privilegia la compasión por encima de cualquier noción de tradición o espectáculo. Sin embargo, su mayor acierto no reside únicamente en la denuncia explícita, sino en la manera en que contrapone dos órdenes simbólicos irreconciliables: la vitalidad de la naturaleza y la ritualización pública de la violencia.
La primera parte del texto sitúa al toro en una escena de aislamiento absoluto: “En un círculo de arena, solo, / agoniza el pobre animal”. Esa imagen inicial no busca heroicidad ni épica, sino vulnerabilidad. El toro deja de ser símbolo cultural para convertirse en cuerpo sufriente. A partir de allí, el poema desplaza el foco hacia el público, cuya participación resulta quizá más perturbadora que la propia figura del torero. Los “pañuelos” y las “personas que con la mano / califican su sufrimiento” transforman el dolor en espectáculo evaluable, revelando una crítica no solo a la corrida, sino también a la normalización colectiva de la crueldad.
Uno de los aspectos más interesantes del poema es el contraste entre la violencia humana y el paisaje primaveral de la segunda mitad. Mientras “las flores adornaban / la campiña de primavera” y “los pájaros en celo / jugueteaban”, la corrida aparece como una interrupción antinatural del equilibrio vital. La primavera —tradicionalmente asociada al renacimiento, la fertilidad y el deseo— se convierte aquí en el escenario paradójico de una muerte celebrada públicamente. Esa tensión dota al texto de una dimensión simbólica más amplia: el poema no habla solo de un toro, sino de la capacidad humana para estetizar la destrucción incluso en medio de la belleza.
Formalmente, el poema privilegia la claridad expresiva antes que la complejidad metafórica. Su lenguaje es directo, accesible y deliberadamente emocional. Esto puede hacer que algunos versos resulten más declarativos que poéticos, especialmente cuando el texto explica aquello que ya había logrado sugerir mediante imágenes. Sin embargo, esa transparencia también refuerza el carácter testimonial del poema: la voz no pretende ocultarse detrás de artificios literarios, sino expresar indignación moral de manera inmediata.
Hay además un elemento particularmente valioso: el yo poético no adopta una posición distante o intelectualizada frente al sufrimiento, sino profundamente humana. El verso “No entenderé nunca mi especie” desplaza el conflicto desde la tauromaquia hacia una reflexión más amplia sobre la condición humana y nuestra relación con la violencia convertida en tradición. Allí el poema alcanza su dimensión más filosófica.
En conjunto, se trata de un texto de fuerte carga ética y emocional que encuentra su potencia en la oposición entre naturaleza y barbarie, entre celebración y agonía. Más que describir una corrida de toros, el poema cuestiona la capacidad de una sociedad para convertir el sufrimiento en ceremonia.
16 de junio de 2026 a las 12:20
Corazón
Noa Subin dijo:
Tus versos son luceros que iluminan el jardín poético
1 de mayo de 2026 a las 00:24
Noa Subin dijo:
Tus versos son luceros que iluminan el jardín poético
1 de mayo de 2026 a las 00:24
El cuaderno del amor
El Hombre de la Rosa dijo:
La genialidad alumbra tus bellas letras
Saludos desde España
11 de marzo de 2026 a las 12:24
El Hombre de la Rosa dijo:
La genialidad alumbra tus bellas letras
Saludos desde España
11 de marzo de 2026 a las 12:24
Tú y yo
El Hombre de la Rosa dijo:
Genial y hermoso tu bello versar estimado poeta y amigo
Recibe un abrazo de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
25 de enero de 2026 a las 06:22
El Hombre de la Rosa dijo:
Genial y hermoso tu bello versar estimado poeta y amigo
Recibe un abrazo de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
25 de enero de 2026 a las 06:22
