Sujeto agente

Ya lo anunciamos en el otro taller del día de la fecha: después de dos días de dar a conocer características y funciones de numerosos conceptos que, si bien poseen importancia a nivel lingüístico, no resultan fundamentales a la hora de analizar de forma sintáctica una oración, llega el turno de profundizar en cuestiones relativas a los sujetos.

Así como el artículo anterior estuvo basado en el sujeto compuesto, en esta oportunidad el protagonista de la información será el sujeto agente.

La disciplina gramatical conocida bajo el nombre de sintaxis define a esta clase de segmento como el tipo de sujeto que se adapta, en voz activa, a los verbos, es decir, es quien se encarga de ejecutar, controlar o presidir la acción del verbo en voz activa con el que concuerda.

Por supuesto, no siempre la oración lleva sujeto agente porque, en ciertas ocasiones, el sujeto no cumple la función de nombrar a quien realiza la acción, sino que la recibe, tal como se puede apreciar al decir “La casa será comprada por aquella muchacha”, “El árbol fue plantado por Mariano”, “El niño fue castigado por su madre” o “Ese perro es malcriado por sus dueños”. En esos casos, se dice que el sujeto es paciente.

Aunque la definición del sujeto agente es clara y permite reconocer sin dificultad a esta clase de construcciones, antes de dar por finalizado este artículo vamos a incluir, como ya es costumbre en los talleres de Poemas del Alma, algunas oraciones a modo de ejemplo para que puedan servirles como guía a la hora de llevar a la práctica los conceptos aprendidos en materia de sujeto agente.

“Soledad colecciona stickers”
“Mi abuela resuelve muchos crucigramas”
“La vecina limpia su jardín con frecuencia”
“Norberto trabaja en la municipalidad”
“Todos los vecinos reclamaron justicia”
“Su mamá develó el misterio”



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