Angel Valles

LAS MIGAS DE MI PLATO

Vestida de palabras minuciosas 
para dilapidar otra madrugada. 
Con el brandy nocturno 
y el cigarrillo en la mano ciega. 
Como el bocado perfecto 
para amanecer en una boca insomne. 

Con el botín de Rilke abordo 
eres como la hoja de un cuchillo. 
(Sabes que te amé toneladas 
y a grandes pasos 
en las horas en que me surgías 
con el ardor de tu humo en los ojos) 
Te basta sonreirme para escarbar 
en el silencio donde vivo, 
como pájaro en la fruta. 

-Déjame ser predicado 
crepúsculo 
mármol desnudo 
limpia llovizna 
suspiro tuyo, misil... (Me dices) 

Vaya precariedad la de tu oferta. 
(Te miro y sonríes de nuevo) 
Ahora, cuando el viento entre las hojas 
apenas llega deletreando tu nombre de madera 
sobre mi cosecha inútil de luz estridente 
y en el incienso ya ardido de la noche.

 

Código:  1101258335124

Comentarios1



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar [email protected] Regístrate aquí o si ya estás [email protected], logueate aquí.