Gustavo Leni

ENCANTO Y DESENCANTO

Triste

lejana y solitaria

quieta en el firmamento

una estrella

débilmente encendida

me refleja el alma y el cuerpo entero.

Destellos

de alegrías

retazos de misterio

cosas simples

fugaces y queridas

cosas llenas de recuerdos.

Anhelo

de melancolía

libertad y silencio

distancia que separa

tu alma de la mía

y tu voz de mis pensamientos.

Preludio

de noche negra

oscuridad y desconcierto

interludio

que suspende la faena

y que alivia nuestros cuerpos.

 

Así

mi estrella sigue

buscando su posicionamiento

despacio y confiada

en su firmeza no percibe

que su viaje es eterno.

Arriba inalcanzable

pureza, dignidad

justicia, amor y entendimiento.

Abajo desaires

engaños, desengaños

rabia, rencor y envenenamiento.

De tanto

buscar arriba

lo que abajo no tengo

se salen

de mis ojos

unas lágrimas de acero.

Camino

como las tortugas, pasible

por el sendero del silencio.

Canto

como los grillos, interminable

con un sonido sordo y abierto.

 

 

Comentarios1

  • Graciela Dantes

    En realidad tienes un desencanto en tu poema, pero el encanto puede superar el sufrir. Me gusto. Saludos.



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