Gustavo Leni

SOLO

Estoy solo

como la última hoja del árbol.

Aquella que indefectiblemente caerá sola.

 

Estoy silente

como la hora nocturna quieta,

con una luz que ilumina desde un rincón

o un costado,

en mi cuarto,

con mis sombras,

con mis alucinaciones

y el infinito aparente que retrocede

para no desvanecerse.

 

Mi árbol parece un esqueleto de ramas quietas.

El viento y la luz penetran

sin el estorbo del follaje.

 

Y todo ocurre en silencio.

 

Soy un punto en el cosmos

equidistante de ningún lado.

 

Salgo a recorrer el universo

con un ojo abierto y el otro cerrado,

para no cansarme.

 

Tengo tres espejos de retrovisión,

para no olvidarme de nada

y tengo un reloj de arena vacío,

para no apurarme



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