Alejandro José Diaz Valero

Dos fábulas y un cuento

TRABAJO Y DESCANSO

Un hombre y un borrico

cansados de la faena,

de cortar y cargar leña

regresaban al ranchito…

El retorno se hizo distinto

pues al llegar a su norte

a él lo esperaba su consorte

con caricias y comida,

en grata bienvenida

como pago a su labor;

pero al borrico que horror

en el patio lo amarraron

y allí solo, lo dejaron

con sus orejas caídas,

como si nada valiera,

sin una cara sonreída

y sin una compañera.

 

El destino no fue imparcial

en un proceder tan ingrato,

para el trabajo los hizo igual,

y para el descanso, distinto trato.

 

* * * * * * * *

 

AGUA DE LLUVIA

El agua corría asustada

al caer el aguacero,

ella tenía miedo

de que fueran a atraparla.

Se sentía liberada

después de precipitarse

y pensaba escaparse

yendo directo al mar

a ver si podía evitar

subir de nuevo a la nube;

pues la inocente presume

que al llegar el fin de semana,

Será eterna la parranda

Sin saber que habrá más lunes.

 

* * * * * * * 

 

LA COLECCIONISTA DE SUEÑOS (Cuento)

Voy a contar una historia, que es parte de una gran historia que se vive en muchos lugares de la tierra. Es la historia de una niña llamada Esperanza que era una coleccionista de sueños. Ella coleccionaba sus propios sueños y también los sueños ajenos.

No es que esperanza le robara los sueños a los demás, no, ella era incapaz de hacer eso, ella solo buscaba esos sueños que nadie quería, sueños que por alguna razón eran desechados, y entonces los recogía y los llevaba a su casa para guardarlos en su cajón de sueños.

Allí había muchísimos sueños, uno grande, muy grande que era el sueño de Esperanza, los otros eran de múltiples procedencias, encontrados en distintos lugares.

 

Una mañana Esperanza andaba por un parque y vio un señor tristemente sentado en una banca, sus ojos enrojecidos era señal de que había llorado, entonces se acerco y le dijo

 

-  ¿Porque llora señor?

-  He perdido el sueño más grande de mi vida

-   Y por que no lo busca

-   Porque ya no hay nada que hacer

 

Y se levantó de la silla, se volvió a secar sus lágrimas y se alejó, despidiéndose de Esperanza, quien esa misma mañana comenzó a buscar el sueño perdido del señor del parque, el cual encontró todo maltrecho, bien caída la tarde. Lo llevó a su casa y lo guardó en su cajón.

 

Otro día Esperanza pasaba por un vecindario y vio a una señora en estado de aflicción, su cara sería y andar pesado le indicaba que algo pasaba, y entonces fue y se lo preguntó

 

-  ¿Le pasa algo señora?

-  No niña, nada que pueda preocuparte, hoy el sueño de mi vida  se ha hecho añicos, pero debo afrontar mi realidad

- ¿Puedo hacer algo por usted?

- No, no, nada… Mejor vete a tu casa que tus padres te deben andar buscando

 

Esperanza, le sonrió y se alejo caminado despacio, siempre mirando el suelo, para ver si encontraba los pedacitos de sueño que se había vuelto añicos, y así, cuando la señora se alejó, Esperanza se devolvió y recogió uno a uno los pedacitos de sueños y se los llevó a su casa, los armó como un rompecabezas y lo metió cuidadosamente a su cajón de sueños.

 

Y así cada nuevo día Esperanza iba agregando sueños nuevos a su colección. Ella, como toda coleccionista, de vez en cuando sacaba sus sueños del cajón, los limpiaba, los contemplaba y recordaba donde lo había encontrado, luego los volvía a introducir en el cajón para que siguieran allí hasta quien sabe cuando.

 

Sucedió que un día Esperanza fue al cajón de sus sueños y le faltaba el más grande de todos, el más importante, precisamente el sueño de ella. Buscó y buscó por toda la casa y no lo encontró, su sueño ya no estaba en su cajón, entonces en lugar de llorar se sonrió, porque ella sabía que a los niños los sueños no se le pierden, ni se les hacen añicos, de manera que si su gran sueño ya no estaba en el cajón, era  porque había dejado de ser un sueño para convertirse en realidad.

 

Y así fue, pues la Esperanza hoy, habita en todos los seres del mundo, en cualquier parte del planeta, abrigando los sueños de todas las personas, por imposibles éstos parezcan…Ese era el sueño que la niña coleccionaba, que es ahora para la alegría de ella, la esperanza en todos nosotros.

* * * * * *

Comentarios9

  • nellycastell

    Muy buenos tus cuentos, tus fábulas y tus cuentos, siempre traen reflexiones positivas, un abrazo

    • Alejandro José Diaz Valero

      Ciertamente amiga, cada historia lleva pedacitos de vivencias cotidianas que se dejan colar en el ambiente.

      Saludos!!!

    • la negra rodriguez

      Aplausos y me saco el sombrero en una reverencia de admiración alejandro, que bello cuento, eres sabio en verdad.
      besos.

      • Alejandro José Diaz Valero

        No sé si es para tanto Negrita, pero se hace lo que se puede...Y de todo corazón!
        Gracias por ese apoyo que siempre me brindas con las mjores de tus intenciones.

        Un abrazo!!!

        • la negra rodriguez

          Es justicia.

        • FelixCantu

          Qué bárbaro, Alejandro, qué cabeza...
          Por eso digo lo que digo cuando me comentas un poema mío...
          Te admiro mucho

          • Alejandro José Diaz Valero

            Hola amigo Felix, mi saludo y mi respeto, y sepa que la admiración es recíproca. Estamos en la senda creativa en pro de la buena literatura.

            Somos colegas!!!
            Un abrazo.

          • FELINA

            Muy buena reflexión, los sueños que no están en tu baúl es porque dejaron de ser sueños para convertirsen en realidad.
            Quédate con mis abrazos querido amigo Alejo.

            • Alejandro José Diaz Valero

              Hola Felina...Que buena alumna, asimilaste la lección, jajajajajajajaj, me quedaré con eso que me dejas...Es suficiente, saludos!!!

            • DELICADA ABRIL

              Hoy al caminar por el parque o por cualquier lugar, estoy muy pendiente de cualquier señal y en especial de esa adorable niña; por que deseo que juntas podamos encontrar mis sueños perdidos esos que desde hace tiempo busco y no encuentro.

              Las dos fabulas estan hermosas aunque la del pobre borrico me entristecio muchisimo.

              Recibe mis saludos en este nuevo año mi querido cuentacuentos

              • Alejandro José Diaz Valero

                Gracias Delicadisima y abriísima amiga. Que bueno es saber que comenzaste el año con la niña del cuento...Ella te llevará por el mundo por caminos de luz.
                Y con respecto a las fábulas, ellas son así, nos sumerjen en reflexiones indistintamente si de una manera triste o alegre, lo primordial es aprender de cada uno de esos estados emocionales.
                Gracias por ese apoyo que me ofriciste el año pasado, y ojala lo mantengas para este también.
                Saludos y un abrazo para tí.

              • juanita_lacos

                Un placer leerlo.Muy buen año.JUANITA

              • iana

                ME GUSTO MUCHO FELIZ 2011 PASATE POR LOS MIOS

              • lore25

                tus fabulas como siempre excelentes!!el cuento un gran mensaje , realmente es un deleite leerte a diario, ya casi no me sale nada para decirte , porque siempre te digo lo que me parecen tus escritos:SIMPLEMENTE MARAVILLOSOS!!

                • Alejandro José Diaz Valero

                  Gracias amiga, tu apoyo es importante para mi, es natural y muy espontáneo.

                  Un abrazo grande para ti.

                • STELLA_CRISTINA

                  QUERRIDO AMIGO PRIMERO MUY BIEN AÑO .HOY FELIZ DE REGRESAR A TUS FABULAS QUE SIEMPRE NOS DEJAN LA EXCELENCIA AL IGUAL DE TU CUENTO .SOBRESALIENTE .UN PLACER REGRESAR POR UN DIOA ,UN BONUS ESPECTACULAR .TE ABRZA TU AMIGA .STELLA

                  • Alejandro José Diaz Valero

                    Saludos amiga Stella, bienvenida siempre serás en mi rincón literario.
                    Saludos



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