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a mi madre



A MI MADRE

 

Un padre es un sembrador de futuro, un hijo una semilla de esperanza.

El vientre de la madre es la mano divina, que transforma con sus dedos la semilla en sustancia…

 

Y desde el dolor más profundo de mi alma, hoy me toca despedir mi santa madre

ante el insigne honor, de Dios la gracia de geminar en su cuerpo y en su carne…

 

Erase una mujer que llegó a la vida con un don de humildad y una misión.

y así comenzó muy pequeñita siendo dirigida por nuestro Dios,

 

Para cuidar de su madre y sus hermanos y a servir a la iglesia y al Señor,

siempre llena de amor y siempre dando del tesoro escondido en su corazón.

 

Siempre sirviendo a Dios comenzó joven a vestir el uniforme de enfermera

y con gran compasión y sentimiento noble, su bálsamo de amor ¡milagro hiciera!

 

No supo ser de sí, y abandonase la lucha por su propio bienestar.

Era su alegría que otros lo lograsen; siempre se complacía por los demás.

 

Y ahora después de una larga y dura vida, llena de mucho amor y sacrificio.

le ha tocado al final de su medida, emprender hacia Dios, su último camino…

 

Madre mía, como te quiero, como te extraño, cuanto amor derramaste en mi vida.

Perdona los dolores que te haya dado y cuídame hasta el día de mi partida.

 

Tu hijo, Rafaelito. 



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