Fotografía del grabado de los últimos momentos del filósofo Crisipo por el artista Giuseppe Porta. Fuente: National Geographic. Vídeo: El Filósofo Que Murió de Risa: La Historia Olvidada de Crisipo de Páginas estoicas.
Crisipo el estoico.
Epílogo: Sobre la sabiduría, «No basta con conocer lo que es correcto; hay que aprender a vivir conforme a ello».
- Crisipo de Solos-.
Maestro del estoicismo, pensó que había un arte en no ser vencido por el destino, por eso, después de Zenón fue el estoico más influyente, luz para: Séneca, Epicteto o Marco Aurelio entre otros.
La filosofía estoica enseñaba a vivir con tranquilidad, fortaleza mental y sabiduría, incluso cuando las cosas van mal.
Tres rasgos vestían de luz su voz y aura:
Uno: inteligencia extraordinaria de la que destacaba especialmente su capacidad de analizar, su lógica aplastante y dotes para argumentar.
Dos: Gran capacidad de sacrificio y trabajo. Más de setecientas obras sumaron y completaron su labor, aunque hoy, muchas ya se evaporaron.
Tres: su fuerte carácter, convicciones y vehemencia por lo que se le consideró un polémico frente a otras escuelas filosóficas, ya que disfrutaba debatiendo y defendiendo sus ideas desde un prisma menos metafísico…
Y cuatro principios básicos rigieron su lógica de la observación, el silogismo y el sentido común:
No lo podemos controlar todo, pero sí podemos controlar nuestra actitud.
Vivir conforme a las reglas de la naturaleza, es vivir de acuerdo con la razón comprendiendo el orden del universo y actuar racionalmente.
Las emociones de los hombres debían ser comprendidas para, no convertirnos en esclavos de nuestras pasiones usando la razón como ayuda para no dejarnos arrastrar por impulsos y juicios preconcebidos o equivocados.
Todo tiene una relación de causa y efecto; los acontecimientos forman parte de una cadena causal.
Así que…
No le preguntes al viento por qué razón sopla el mar, ni le exijas al azar que te explique el sufrimiento.
Todo obedece a un momento, todo tiene su razón; pero no hay mayor prisión que vivir encadenado a lo que nunca ha cambiado ni depende de tu acción.
No es libre quien todo alcanza, ni quien jamás conoció el miedo; libre es quien guarda en su pecho la dignidad y la templanza.
Que la fortuna te alcanza, que la desgracia te hiere, que el tiempo todo lo muerde y hasta los dioses se callan; pero las almas que batallan no se rinden cuando pierden.
Crisipo miró a los cielos buscando el orden del mundo; y descubrió que en lo profundo también habitan los duelos.
Comprendió rápidamente que los miedos no gobiernan al prudente: quien hace paz con el presente y acepta lo inevitable puede ser indestructible sin dejar de ser humano:
“No somos dueños de los acontecimientos, pero sí debemos hacernos responsables de cómo los interpretamos y de cómo respondemos ante ellos”
Contó el propio Diógenes que murió de un ataque de risa a causa de ver a un burro con Diógenes Laercio comer higos y beber vino por orden de este. La escena por ridícula le provocó un ataque feroz de risa y una feliz muerte
¿Qué podemos aprender hoy de Crisipo?
Qué sin la existencia de Crisipo, no se hubiera entendido, ni quizás hubiera existido “La Estoa” o escuela de Zenón, según el propio Diógenes de Laercio.
Crisipo, padre de la lógica proposicional que es hoy el fundamento del pensamiento computacional: sí esto, o aquello, no puede ser esto... dejó algo más que una corriente filosófica, dejo la certeza de que todas pueden ser rebatidas.
Qué su filosofía puede resumirse con cinco aforismos:
No confundas lo que sucede con el juicio que haces sobre lo que sucede.
No permitas que tus impulsos decidan por ti.
Aprende a aceptar aquello que no puedes cambiar.
Utiliza la razón antes de actuar.
Busca una vida virtuosa, no simplemente una vida cómoda.
Una reflexión final inspirada en su filosofía bien podría ser:
«No puedes exigirle al universo que siga tus deseos. Puedes, sin embargo, educar tu razón para vivir dignamente dentro del universo que te ha tocado».
CRISPÍN
Poema Nº180
@JordiCris Derechos de autor reservados©️
Si...
Si puedes mantener la cabeza en su sitio cuando todos a tu alrededor
la pierden y te culpan a ti.
Si puedes seguir creyendo en ti mismo cuando todos dudan de ti,
pero también toleras que tengan dudas.
Si puedes esperar y no cansarte de la espera;
o si, siendo engañado, no respondes con engaños,
o si, siendo odiado, no incurres en el odio.
Y aun así no te las das de bueno ni de sabio.
Si puedes soñar sin que los sueños te dominen;
Si puedes pensar y no hacer de tus pensamientos tu único objetivo;
Si puedes encontrarte con el Triunfo y el Desastre,
y tratar a esos dos impostores de la misma manera.
Si puedes soportar oír la verdad que has dicho,
tergiversada por villanos para engañar a los necios.
O ver cómo se destruye todo aquello por lo que has dado la vida,
y remangarte para reconstruirlo con herramientas desgastadas.
Si puedes apilar todas tus ganancias
y arriesgarlas a una sola jugada;
y perder, y empezar de nuevo desde el principio
y nunca decir ni una palabra sobre tu pérdida.
Si puedes forzar tu corazón, y tus nervios y tendones,
a cumplir con tus objetivos mucho después de que estén agotados,
y así resistir cuando ya no te queda nada
salvo la Voluntad, que les dice: "¡Resistid!".
Si puedes hablar a las masas y conservar tu virtud.
O caminar junto a reyes, sin menospreciar por ello a la gente común.
Si ni amigos n enemigos pueden herirte.
Si todos pueden contar contigo, pero ninguno en exceso.
Si puedes llenar el implacable minuto,
con sesenta segundos de diligente labor
Tuya es la Tierra y todo lo que hay en ella,
y —lo que es más—: ¡serás un Hombre, hijo mío!
la pierden y te culpan a ti.
Si puedes seguir creyendo en ti mismo cuando todos dudan de ti,
pero también toleras que tengan dudas.
Si puedes esperar y no cansarte de la espera;
o si, siendo engañado, no respondes con engaños,
o si, siendo odiado, no incurres en el odio.
Y aun así no te las das de bueno ni de sabio.
Si puedes soñar sin que los sueños te dominen;
Si puedes pensar y no hacer de tus pensamientos tu único objetivo;
Si puedes encontrarte con el Triunfo y el Desastre,
y tratar a esos dos impostores de la misma manera.
Si puedes soportar oír la verdad que has dicho,
tergiversada por villanos para engañar a los necios.
O ver cómo se destruye todo aquello por lo que has dado la vida,
y remangarte para reconstruirlo con herramientas desgastadas.
Si puedes apilar todas tus ganancias
y arriesgarlas a una sola jugada;
y perder, y empezar de nuevo desde el principio
y nunca decir ni una palabra sobre tu pérdida.
Si puedes forzar tu corazón, y tus nervios y tendones,
a cumplir con tus objetivos mucho después de que estén agotados,
y así resistir cuando ya no te queda nada
salvo la Voluntad, que les dice: "¡Resistid!".
Si puedes hablar a las masas y conservar tu virtud.
O caminar junto a reyes, sin menospreciar por ello a la gente común.
Si ni amigos n enemigos pueden herirte.
Si todos pueden contar contigo, pero ninguno en exceso.
Si puedes llenar el implacable minuto,
con sesenta segundos de diligente labor
Tuya es la Tierra y todo lo que hay en ella,
y —lo que es más—: ¡serás un Hombre, hijo mío!
Rudyard Kipling 1895
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Autor:
CRISPÍN (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 8 de noviembre de 2026 a las 08:12
- Comentario del autor sobre el poema: Hoy os presento uno de mis filósofos favoritos, Crisipo de Solos, el considerado el maestro que consolidó el sistema del estoicismo hasta el punto de que se decía que si este sabio no hubiera existido, tampoco existiría la Stoa o escuela de Zenón cuyo principio era el estoicismo. Y es que Crisipo, fue uno de los filósofos más influyentes de la Antigüedad y de mayor influencia en los pensadores modernos y en el modo de pensar de la ciencia o la tecnología computacional. Crisipo nació en Solos (en la actual Turquía) y acabó en Atenas, donde se formó con Cleantes, sucesor de Zenón de Citio. Llegó a dirigir la escuela estoica y escribió una cantidad legendaria de obras pudiendo sumar más de 700 según algunas tradiciones. Lamentablemente, como con otros muchos sabios antiguos, casi todo se perdió, pero su influencia se reconstruye gracias a autores como Cicerón, Séneca, Galeno o Plutarco. El cosmos funciona como una red de causas. Pero, si todo ocurre por destino, ¿cómo puede haber justicia, elogio o castigo? Y aquí es donde Crisipo redefine qué significa qué es lo que está en nuestro poder. Distingue entre causas auxiliares y próximas (lo que empuja desde fuera) y causas perfectas y principales (lo que, por su propia estructura/naturaleza, produce el efecto). Así, aunque haya causas previas externas, la forma en que tú reaccionas. tu asentimiento, tu impulso, tu acción, depende de tu disposición interna como causa principal del resultado cuando eres empujado o arrastrado. Fue influyente en otros campos además del pensamiento como el arte, la poesía, llamada poesía estoica que, sin ser un género fue y es usada por muchos poetas desde Quevedo a César Vallejo, Neruda u Octavio Paz. Aunque hay que destacar a Rudyard Kipling, cuyo poema SI os he adjuntado a pie de mi poema narrativo o, alguien que os sonará mucho en estos versos: «Bajo los golpes del azar / Mi cabeza está ensangrentada, pero no doblegada. / (...) Soy el amo de mi destino, / Soy el capitán de mi alma». ¡Exacto! William Ernest Henley en su poema Invictus... Espero que os haya gustado tanto como a mó leerlo
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 1
- En colecciones: Aforismos, ´Filosofía, Biográfico, Clásicos, Cultural, Enseñanza, Historia real, Homenajes, Poema extendido, Poema Policromo, Retórica, Serie \\\"Mi poesía\\\", Verso Libre.

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