¿Quién me prestará unos labios,
quién regalará sus besos?
Es que mi amado marchó…
dijo que volvería, mas no ha vuelto.
En aquella noche fría, juró:
«Será corta mi estadía.
Toma este colgante en cruz,
volveré por ti, mi vida».
Y me he quedado tan seca
como aquella rama vieja
que ha caído sin hojas.
Y cruje porque, al tocarla,
fácilmente se quiebra.
Y solo siendo leña sirve,
quemando alguna hoguera.
Tal vez, muriendo se vive
en las cenizas que quedan.
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Autor:
Vicky Ley (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 7 de noviembre de 2026 a las 09:53
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1
- En colecciones: Reflexiones.

Offline)
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