La Balanza de los Afectos

MatiasEmmanuel

Hay quienes te buscan cuando les hacés falta,
cuando alguna urgencia les golpea la puerta;
te ofrecen una mano, te regalan palabras,
pero detrás del gesto la intención está despierta.

Aparecen cuando el mundo se les viene encima,
te convierten en refugio, en sostén o escalera;
y cuando el temporal se retira de sus vidas,
se marchan sin mirar quién los sostuvo en la tormenta.

Es un desgaste lento, una deuda silenciosa,
dar más de lo que vuelve, sostener sin descansar;
ser el hombro que recibe las tristezas de otros,
y no encontrar un hombro cuando te toca llorar.

Porque no duele tanto que alguien se marche,
como descubrir lo que nunca quiso ver:
que mientras vos cuidabas el vínculo con el alma,
el otro calculaba cuánto podía obtener.

Y así, entre decepciones, uno aprende despacio
que no todo el que se acerca viene dispuesto a querer;
que hay presencias que abrigan solamente mientras
encuentran en tus manos algo que les pueda servir.

Pero también están los que no llevan cuentas,
los que conocen tus sombras y no se van;
los que comparten el silencio sin pedir explicaciones,
y permanecen a tu lado cuando ya no hay nada que dar.

Son los que se quedan cuando el ruido termina,
cuando el bar cierra sus puertas y se apaga la ciudad;
los que no necesitan motivos para acercarse,
ni esperan recompensa por ofrecerte amistad.

Por eso, que la vida nos enseñe a distinguir
la mano que acompaña de aquella que nos usa;
a no entregar el alma por temor a estar solos,
ni confundir una necesidad con un afecto que perdura.

Que no nos vuelva duros aquello que nos hiere,
ni el desencanto nos robe la capacidad de amar;
que aprendamos a cuidar a quien nos cuida en silencio
y a soltar, sin rencores, a quien solo supo utilizar.

Porque al final del camino, cuando las cuentas ya no importen,
cuando no quede nada que podamos ofrecer,
tal vez descubramos quién estuvo por nosotros
y quién solamente estuvo por lo que pudo obtener.

  • Autor: MatiasEmmanuel (Online Online)
  • Publicado: 4 de noviembre de 2026 a las 21:50
  • Comentario del autor sobre el poema: No toda presencia es afecto, ni toda mano tendida es sincera. A veces, las decepciones nos enseñan que quien realmente nos quiere no mide lo que recibe, simplemente permanece.
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1


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