Yo:
Compré el billete.
Sí, ese billete del que tanto hablamos,
el que era de los dos y que
ahora solo tiene mi nombre.
Tú:
¿De verdad vas a ir?
Yo:
Voy a ir.
Porque yo cumplo mi palabra.
Porque no quiero dejar nuestro amor a medias,
ni en un chat,
ni en un "algún día".
Tú no estarás,
lo sé.
Te rendiste a mitad del camino.
Y está bien,
no vengo a reclamarte nada. Iré a conocer el lugar
donde nació todo,
el mismo lugar
donde todo murió sin haber vivido.
¿Recuerdas tu sueño?
Soñaste que yo llegaba con flores.
Pues así llegaré:
Con flores.
Pero no para dártelas a ti.
Las llevaré para él.
Para nuestro amor,
ése que murió apenas había nacido
y nadie lo enterró.
Te esperé con flores en un sueño,
me dijiste,
Yo llegaré con flores en la realidad.
Y las voy a dejar allí.
Tú:
No tienes que hacer eso.
Yo:
Sí tengo.
Necesito ponerle flores
a lo que fue bonito,
y despedirlo como se merece.
No con rencor,
si no con amor.
Estaré allí, firme,
donde te dije que estaría.
No para esperarte,
para esperarme a mí.
Para darme paz.
Para enterrar con mis propias manos,
no mi corazón,
sino el dolor que me dejaste en él.
Para decirle adiós a la niña ilusionada
que fui contigo,
y decirle hola a la mujer
que vuelve sola,
pero vuelve entera.
Allí dejaré las flores.
Allí dejaré lo nuestro.
Y me traeré de vuelta solo a mí.
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Autor:
La niña enamorada (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 4 de noviembre de 2026 a las 08:07
- Categoría: Sin clasificar
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- Usuarios favoritos de este poema: noasubin

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