RENAISSANCE

Julieta Iallorenzi


Tendré que resignarme y compadecerme 

Por no encontrar experiencia más terrible 
Que lo que me pasó, 
Ser el grito desesperado de mil y un traumados, 
Por tener el corazón hereje 
Como carbón de millones de hogueras, 
Estar en el pozo más profundo 
De los juguetes sangrantes 
Y por infecta mano ahora rotos 
Y soportar que inventen 
Que ya estaban defectuosos, 
Porque con eso vivido ya desbloqueé 
Todos los terrores conocidos por el humano. 
No hay nada que me sorprenda 
Ni nada que pueda significar más daño. 
Ya soy invulnerable. 
Es un trabajo diario anular la revivencia del terror 
Sin olvidar la enseñanza valerosa y oscura en ello. 
Aceptar lo inevitable de la propia muerte, 
La crueldad en ello al ser planificado y no accidental, 
Que sea inmerecido y no justificado, 
Y aun así lograr estar sereno estando desangrado, 
Paradójicamente me llenó de fortaleza y de paz. 
Dicen que lo que no te mata te hace más fuerte, 
Agrego que lo que si te mata 
Te obliga a buscar en vos 
El coraje elevado para revivir. 
Te reconectas con tu propósito primario, 
Con tu misión de nacido, 
Volves a tu eje trascendental, 
te ofrendas ante la oda de la meta 
Desarraigada de materia, 
Las balas se diluyen 
Y forman tu corona, 
Sos más que carne y así sabrás
Que durarás más que la vida. 
Te volves eterno, en lo más íntimo, 
En lo intocable, en el Yo más etéreo. 
Dicen que los hostigadores son maestros 
Que nos llevan a ese estado de pureza ascendida, 
Pero son mentores a los que jamás 
Uno habría de agradecerles 
Porque son los victimarios, 
La cara de nuestra ruina, 
El nombre de nuestro funeral 
Y la mano que te levanta nunca es 
La misma que te tira. 
Así que tendré que agradecerme 
A mi misma día a día 
Por haberlo pasado, buceado y traspasado, 
Aunque que no hayan precedentes así 
Ni con sus propios antecedentes, 
Aunque haya depositado 
Toda su inmundicia en mí, 
Aunque haya sido una esponja 
Succionando sus atrocidades 
Para que flote libertino en liviandades 
Robando lo que no se ha merecido, 
Aunque haya sido una incubadora viviente, 
Un frasco humano de venéreo y rancio semen, 
Una muñeca inflable hemorrágica, 
Una caja de seguridad para esconder sus secretos, 
Hasta la fúngica tos convulsiva, 
Hasta la anorexia embarazada 
De la hambruna más dura, 
Hasta la hipertermia temperatura infierno, 
Hasta en la esclavitud más indigna, 
Hasta la rotura uterina, 
Hasta la nulidad sanguínea. 
Tendré que felicitarme segundo a segundo 
Por transmutar de víctima a superviviente, 
Por ser mi única heroína, 
Por conocer en carne propia 
Que hay existencia bella y alegre 
Después de la tortura, 
Y habitar en el modo resiliente por siempre. 
Aun convaleciente pero con valor para lo siguiente. 
Por más y para más. 
Aun con vómitos del recuerdo, 
Aun con horas hundida en hielo 
Por alergia al Ibuprofeno,
Aun sin cura para lo micológico, 
Aun sin el órgano más preciado 
Del placer y la vida, 
Aun sin cuerpo para que el alma se manifieste, 
Siempre estoy bien, pase lo que pase
Nada me afecta y todo me place. 
Cuando todos los insectos vinieron a mí 
Envenenando lo que supo ser bello, 
Cuando encontré el riesgo 
Donde no debería haber estado, 
Cuando encontré el peligro 
En los ojos del más cercano, 
El más conocido, cuando dormí con el enemigo, 
Aunque tengamos que correr 
De los roedores que socorrimos 
Porque quieren corroernos, 
Nunca hay que arrepentirse 
Por obrar en lo correcto. 
Supe que hay personas que brillamos tanto 
Que tienen que apagarnos 
Para que seres opacos y negrestinos 
Puedan dormir tranquilos 
Sin nuestros reflectores que demuestren 
Y enfoquen lo que hacen, 
Sé que tienen que negar lo innegable 
Y defender lo indefendible, 
Sé que plantarán semillas falaciosas 
Sobre suelos de cadáveres reales, 
Sé que acusan a otros de lo que ellos son 
Con hipocresías del subsuelo y filosofías apolilladas, 
Sé que alucinan que por borrar 
Algo imborrable del mundo virtual 
Deja de existir en el mundo real, 
Sé que tergiversan lo sucedido 
En la argucia de contar 
Lo que les hubiera convenido 
Y encantado que pase, 
Pero nunca pasara ni será verdad su delirio, 
Sé que es lo que deben hacer 
Porque cuando todo sale a la luz 
Las ratas se borran a oscuras, 
Sé que divulgan terribles rumores 
Sobre muertos hermosos 
Que en nada nos importa 
Que nos rayen las lápidas 
Nuestros asesinos, 
Porque también sé que son ellos 
Los que están muertos por dentro 
Y se olvidaron de enterrarlos, 
También afirmo que su interior es un alboroto, 
No necesitan de un terremoto, 
Sé que cuando el criminal 
No puede admitir la verdad 
Porque es punible, 
La consecuencia de sus actos, 
Cuando no puede exclamar 
Esa certeza de lo hecho 
Se transforma en un eco 
Resonando dentro suyo, 
En una semilla putrefacta 
La cual su fruto agoniza todos los días 
Y rebobina su muerte eternamente 
Repitiendo en pesadillas culposas 
Su secuencia más odiada, 
Porque no son pulgas, 
Son culpas que los pican y despiertan 
Y en paz dormirse les prohíben, 
Aunque intenten rivotrilizarse la consciencia 
Para que lo que saben no les grite 
Tan fuerte lo que son, 
Nunca habrá fármaco que borre 
La pestilente memoria 
En el alma de estas escorias. 
Aunque por un rato sientan la impunidad 
Y falsa libertad de no haber sido descubiertos 
O encarcelados, 
Un espejo será su objeto de tortura 
Porque siempre les reflejara 
Lo que siempre tendrán: 
La inmundicia perpetua de ser ellos mismos 
Y de los milagros de la vida 
Haber roto los más bellos. 
Sé que si no pueden dejar 
De robar, mentir, estafar, 
Violentar o violar 
Es porque son ladrones, mitómanos, 
Estafadores, violentos y violadores, 
Muden donde se muden 
En la cloaca que se refugien 
Lo van a llevar y repetir, 
Porque es lo que son 
Y es lo único que pueden hacer y dar, 
Proseguir con su patrón, 
Regar su partícula del mal, 
Esa triste y corrosiva función vital, 
Creen que deben asesinar para vivir 
Y terminan viviendo para asesinar, 
Porque todo lo deben ocultar, 
Todo lo que nunca podrán borrar, 
Y aquello los persigue, 
Sabiendo que las luces que apagaron 
Reptarán por las sombras y serán prendidas, 
Sabiendo que las huellas no serán eliminadas 
Y las víctimas del todo no fueron asesinadas, 
Sobrevivieron para contar como los asesinaron,
Son fantasmas que cuentan como las mataron, 
Vomitando ectoplasma traumado, 
Y eso, jamás será borrado. 
Sé que no faltarán cómplices, 
Secuaces que se quemen por ellos 
Porque es el único fuego 
Que pueden llegar a tener, 
No faltarán soldados con el cerebro lavado 
Por ellos luchando sin conocer 
Porque luchan y en realidad 
Por quien mueren, 
Sé que los que más daño causan 
Son los que jamás tuvieron un rasguño, 
En otros causan crueles 
Lo que no resistirían en sus pieles, 
Sé que el más quieto puede derrumbar un edificio 
Que años tarda construirlo 
Y segundos demolerlo 
Aunque no les interese 
La consecuencia de sus actos 
Tan solo si son descubiertos, 
Sé que los homicidas cinistas 
Son de la sociedad el nivel más bajo, 
Sé que destilan jugos rancios sus gajos 
Y son el emesis del cosmos, 
Sé que siempre errarán en creer 
Que los bondadosos que los ayudan 
Son manipulables y débiles, 
Desde sus ojos vacuos 
Somos blancos fáciles, 
Sé que son pavorosos 
Que causan en otros 
Lo que ellos jamás resistirían, 
Sé que son la estupidez tejida con la hipocresía, 
La maldad conjunta de cobardía, 
Sé que cargarán por siempre 
Con la inmundicia de ser ellos mismos. 
No saben que cuando nos cercenan, 
Cuando nos arrebatan todo 
Nos quitan hasta el miedo, 
Sé que toda joya es herida al ser pulida, 
Sé que resiste más 
Quien más golpes sabe aguantar 
Que quien los sabe dar, 
Sé que la templanza y la valentía 
Que da ser sincero y correcto 
Es por ellos un lujo desconocido, 
Sé que no saben 
Que cuanto más intentan ocultar la verdad 
Más la muestran, 
Sé que de todo gran complot 
Solo queda un minúsculo bibelot, 
Sé que solo al enfrentarnos al horror 
Somos capaces de relucir 
Nuestro genuino honor, 
Sé que la tortura es el mentor 
Para que la muerte nos halle sin temor, 
Sé que todos los que fuimos secuestrados 
Somos vencedores, 
Porque nuestra carne puede estar estropeada, 
Pero nuestra fibra más intima 
No ha sido manchada. 
Sé que la vía de respiración 
Puede estar contaminada, 
Pero mi esencia siempre estará acendrada 
Y mis líricas eternidades jamás serán borradas. 
Porque lo que me hagas muere en ti, 
Lo que yo soy aunque me mates, 
Siempre vivirá en mí. 
Sé que no me infieren las torres de Babel, 
Sé que romper algo significa liberar su poder, 
Como la vasija que contiene 
A la serpiente cascabel. 
Sé que la diferencia entre tóxico y elixir 
Es la dosis aplicada, 
Me diste una cuota mortal 
Y por eso estoy renovada.


Julieta Iallorenzi

29/07/2020

  • Autor: JULIETA IALLORENZI (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 4 de noviembre de 2026 a las 00:03
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 3


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