NEGRA OBSIDIANA.
Ondas traviesas retozando fuego,
contra el sinuoso suelo resistente.
Invadiendo con impetuosa
fuerza moderada.
Todo impulso y osado movimiento.
Que con resistente precisión,
va labrando la ardiente piedra.
Que se forma tan perfecta.
▪
Aunque se siente todo
un deliberado silencio.
En marasmo monte seco.
Aún, sigo habitando...
una antigua memoria.
¡ Casi exigua !
En este predominante espacio,
de imprecisa... aún latente quietud.
Que se percibe lóbrega.
▪
Habita un legendario suspiro...
dentro de un táctico pensamiento.
Reflejado tantas veces...
en denso, ¡ tan fijo escenario !
¡ Que umbroso se queda...!
Cuando extraño se hace,
el oscuro firmamento.
¡ Que aún aquí... desafío !
con evocación discreta.
▪
Perpetuando un destinado anhelo...
Fraguado como tangible enigma,
que envuelve la exótica obsidiana.
¡ En innegable fascinación !
▪
Cuando incitante es...
su destilada inmersión.
Como negra estrella fundida,
en designio refulgente.
¡ Haciendo indudable...!
Su proclamada...
tentación prolífica.
Como sagaz arte natural.
Vistiendo endurecida
materia brillante.
Resistente al olvido indeseado,
que deja un tiempo pasado.
▪
Destrizada la nebulosa,
en vaporoso aire.
¡ se ha posado... aún ahí !
sobre la atardecida sombra.
Que penetra el dilatado horizonte.
Estrechando con obviedad,
esa inconstante gravidez.
Que se funde con pasiva destreza.
¡ En ese contraste mismo...!
juntado con diversa polaridad.
▪
Es fundido, volcánico mineral.
En reluciente vítreas,
con ondeada forma.
Donde emerge sin prisa...
Esa palpitante... ¡ todavía !
tan candente lava escurridiza.
Derramando estupor,
que sofoca con indolencia.
Todo fragmentos de ceniza.
▪
Retorcido en fungido ardor,
subyace un fenómeno
Aún mucho más singular.
Dilatando una igual densidad,
de calibrada fuerza.
Hasta plasmar como sólido cristal,
una estructura ilusoria.
▪
Obsidiana, ignea perla...
con frecuencia ordenada.
Como propia materia permanente.
Estacionando recuerdos,
que no los identifica el tiempo.
Porque solo existen plasmados.
En la atemporal memoria,
que viaja sin regreso.
▪
Donde aún... sin duda, se doblega,
cada instante perecedero.
Como buscando permanecer,
junto a este infuso corazón mineral.
Que también busca juntar
sabiduria estelar.
Para existir innato,
como sustrato integral.
En una constante cosmogonía, ¡ quizás eternal !
Transformando impronta, frecuencia inmortal.
Autor ....Consuelo Sanchez
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Autor:
Sheilo Sanz (
Online) - Publicado: 3 de noviembre de 2026 a las 16:15
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2

Online)
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