No He Venido A Despedirme De La Vida

Luis Barreda Morán

NO HE VENIDO A DESPEDIRME DE LA VIDA

Hoy no he venido a conversar con la muerte,
he venido a sentarme junto a la vida,
a escuchar cómo respira la mañana
y cómo el sol derrama su esperanza
sobre los rincones de mi casa.

No busco nombres escritos en piedra,
porque hay nombres que jamás se borran,
que no necesitan mármol ni fechas
para permanecer eternamente vivos.

Hay seres que se marcharon
sin llevarse consigo su presencia;
se quedaron en la forma de nuestras manos,
en alguna palabra que repetimos,
en las costumbres que heredamos
y en esa manera de amar
que aprendimos de ellos.

¡Qué extraña es la eternidad!
A veces cabe en una fotografía,
en el aroma de una comida,
en una canción que vuelve de repente
y nos devuelve, por unos instantes,
todo aquello que creíamos perdido.

No quiero vestir de luto mis recuerdos,
ni convertir la ausencia en una condena.
Prefiero agradecerle al tiempo
haberme permitido compartir sus caminos,
haber conocido sus voces,
haber recibido un poco de su mundo
y llevarlo conmigo hasta el último día.

Que entren los recuerdos por mis ventanas,
que se sienten a mi mesa los ausentes,
que la alegría no pida permiso
para florecer entre las nostalgias.

Porque vivir también es un homenaje,
y quizá el más hermoso de todos
sea continuar sembrando bondad
con aquello que otros sembraron en nosotros.

Hoy quiero pedir por los que respiran,
por los que caminan con heridas invisibles,
por quienes sonríen mientras se derrumban,
por los que han perdido el rumbo
y necesitan una mano que les recuerde
que todavía hay caminos por recorrer.

Quiero abrazar la vida sin reservas,
amar sin calcular los días,
perdonar antes de que sea demasiado tarde
y decir «te quiero»
mientras todavía existan oídos
que puedan recibir esas palabras.

Si algún día mi nombre descansa en el silencio,
no quisiera que me recordaran por mis lamentos,
sino por las veces que hice más ligero
el peso de la existencia de alguien.

Que no digan que fui eterno,
porque nadie lo es;
que digan que mientras estuve aquí
supe encender alguna luz,
compartir un poco de pan,
regalar una sonrisa
y dejar algo bueno en el corazón de otros.

Hoy no celebro que la muerte exista,
celebro que la vida me haya encontrado.
Y mientras tenga un latido en el pecho,
una esperanza entre las manos
y un motivo para levantarme cada mañana,
no permitiré que la tristeza
me entierre antes de tiempo.

Porque los que se fueron viven en lo que somos,
pero los que todavía estamos aquí
tenemos la hermosa responsabilidad
de seguir viviendo.

— Luis Barreda/LAB
Montrose, California, EUA 
Noviembre, 2021
Género: poesía lírica 
Forma: verso libre

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  • Autor: Luis Barreda Morán (Online Online)
  • Publicado: 2 de noviembre de 2026 a las 06:50
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1


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