La Carreta del Destierro
Rechinan las carretas en mi oído
en traqueteo abstracto penitente
la cauda de conciencia intermitente
ajusta la garganta del dolor.
¿Será que pagaré por mis errores
viajando hacia el destierro de un asilo?
¡Ah, destino malévolo intranquilo,
que despoja la paz con su fragor!
Se quiebra el alma desolada triste
al verme como un fardo rezagado
un mueble enmohecido, oxidado
que no sirve ni para dar calor.
No pedí esta vejez desamparada
Yo era para ellos…, ¡Juno de la Roma
pudiente soberana! Hoy soy la poma
sobrante de una mesa sin color.
Ya oscureció mi noche solitaria
la nocturnal brisa grita mi nombre
la carreta en mi puerta sin que asombre
trae al grotesco auriga abrumador.
Y en temblor mi palabra pide un ¡no!
¡Que el instante todavía no llega!
E insiste con el llanto que les ruega
¡No!..., ¡Por la santa madre del Señor!
Beatriz Vicentelo
Derechos Reservados
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Autor:
Beatriz Vicentelo (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 2 de noviembre de 2026 a las 01:10
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Online)
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