El vasto mar
me mira con ojos de piedad;
me recuerda que es profundo y puro,
como la luz de su mirar.
Diminuta e inmensa
me siento al mismo tiempo,
una gota en el océano
y el océano en una gota.
Hoy me llama a contemplarlo:
¡ven, me dice!,
¡hace tanto no me observas
con los ojos deslumbrados!,
¡hace tanto no me pides
recargar en mi tus fuerzas!.
Lucila De Melo(M.M.G.A.)
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Autor:
Lucila De Melo (
Offline) - Publicado: 1 de noviembre de 2026 a las 08:59
- Categoría: Espiritual
- Lecturas: 2

Offline)
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