Del otro lado

Albayeros

 

Te voy a seguir escribiendo poemas hasta que se me acabe la borrachera,

No importa lo que digan, Ya no estás para verme,

 

Sucio y maloliente,

 

Te voy a escribir, hasta que la yema de mis dedos arda, Hasta que el cigarro se consuma, Hasta que el alma se me apague.

 

Quiero dormir, mujer,

En serio, ¿podrías dejarme dormir?

 

Deja de rozar mi espalda con tus suaves dedos, Déjame morir de frío, No me arropes con tu lujurioso cuerpo,

 

¿Qué te pasa, mujer? Deja el alcohol en la mesa, Es lo único que me queda de ti.

Lo sé,

No le deseas esto a nadie, Dices; pero cuánto deseo yo que aquel que tú ames se pudra en el alcohol como yo por ti,

Quiero verlo llorar como yo lloro,

Quiero ver cómo su vaso se mezcla con lágrimas, Quiero ver si él besa el mezcal fingiendo que son tus labios.

 

Pero ¿qué más da, mujer?

 

Deseé tanto ver tu mano extendida, esperé tanto que vinieras a sacarme de estas aguas de uva y agave, que olvidé que nunca estuviste nadando hacia mí.

Y qué iluso fui, mujer, creí que tu mano sería la primera en buscarme, pero estabas del otro lado, salvándolo a él mientras yo me hundía.

Ahora lo entiendo, no te equivocaste al elegir, me equivoqué yo al creer que, entre los dos, serías tú quien me salvaría.

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  • Autor: Albayeros (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 1 de noviembre de 2026 a las 05:11
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1
  • En colecciones: Cartas a K.


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