LA TRADICIÓN KANTIANA
Hay un cielo que siempre me conmueve:
el firmamento estrellado sobre mi cabeza;
y otra ley que no se ve, pero se siente:
la moral que habita en mi interior.
Dos cosas que llenan el alma de asombro,
más y más cuanto más pienso en ellas:
el mundo inmenso que me rodea afuera,
y la voz justa que me guía por dentro.
No busques la norma lejos de ti mismo:
la llevas grabada, sin ruido, constante;
trata a cada ser como fin en sí mismo,
nunca solo como medio, como instante.
La libertad no es hacer lo que se quiere:
es obedecer a la ley que uno se da;
el deber florece con serenidad,
y la dignidad nunca tiene precio.
© NOAH SUBIN
31 Oct. 26
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS
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Autor:
noasubin (
Online) - Publicado: 1 de noviembre de 2026 a las 00:08
- Comentario del autor sobre el poema: Dos caminos: hacia lo alto y hacia adentro. Ambos conducen a la verdad. El cielo estrellado arriba y la ley moral dentro. La grandeza del ser humano no está en lo que posee, sino en lo que respeta y hace suyo
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 2
- Usuarios favoritos de este poema: noasubin, Tommy Duque
- En colecciones: Mios.

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