MUERO COMO DEBE MORIR UNA INOCENTE
El 17 de Julio de 1936, el gallego Francisco Franco Bahamonde y sus asesinos se alzaron en armas contra la legítima segunda república española elegida democráticamente por aquellos que al fin y al a postre fueron silenciados durante casi 40 años de dictadura.
Durante los prácticamente tres años que duró la contienda, ambos frentes realizaron atrocidades. Unos bajo la vitola de instaurar un nuevo régimen, y otros bajo el prisma de defender la democracia y la libertad.
En muchas zonas la guerra fue encarnizada y destrozó vidas, anegando los recuerdos del pasado, borrando de un plumazo el presente, y ahogando el futuro venidero de generaciones enteras.
En otras muchas zonas las familias se dividieron, combatiendo hermanos contra hermanos, primos contra primos, y con un denominador común: el miedo, el horror, la sangre y la barbarie.
Y en algunas zonas, el frente militar fue solo un espejismo. Aún así la represión y sed de sangre de los golpistas fue inusitada, terrible, feroz y macabra.
De un lado el bando nacional compuesto en parte por el ejército sublevado, con el apoyo de las legiones Cóndor de los nazis Alemanes, con el apoyo del Corpo di Truppe Volontarie de los fascistas Italianos y con el apoyo de la Guardia Mora de Élite Marroquí.
Del otro lado el bando el republicano, conformado por el Ejército Popular de la Segunda República Española. Una amalgama de personas de corte socialista, comunista, anarquista, republicano burgueses y nacionalista vasco-catalanes, y las brigadas internacionales con un crisol de más de cincuenta nacionalidades.
El devenir de la guerra fue paulatinamente inclinándose hacia uno de los dos bandos. Los nacionales integrados por profesionales y con un poder económico y militar importante. Mientras que el bando legítimo y democrático, se resquebrajó derivado de la falta de formación y profesionalización de sus miembros, la falta de medios y el hambre.
Durante el periplo completo que duró la guerra civil, decenas de organizaciones se crearon en uno y otro bando para dar soporte tanto a los contendientes, como también a los civiles que quedaron atrás y que debían sobrevivir en condiciones inhumanas.
Entre ellas la organización juvenil JSU o Juventudes Socialistas Unificadas, provenientes de la fusión de las Juventudes Comunistas de España y la Federación de Juventudes Socialistas.
Cuya principal función durante la guerra fue la de la organización de batallones militares para la defensa de la capital Madrid, y la contribución al Ejército Popular Regular.
En especial cabe señalar la labor de las mujeres de las JSU que desempeñaron un papel crucial. Las jóvenes de origen humilde, se convirtieron en la mayoría de la dirección de la JSU. También colaboraron con el establecimiento de guarderías, la confección de ropa para los soldados, e impartición de instrucción militar y formación política.
A la finalización de la contienda, las organizaciones republicanas se vieron sometidas a la represión de los vencedores fascistas. Sufriendo encarcelamiento, y fusilamiento con gran inquina y sed de sangre.
Es ahí donde 13 jóvenes mujeres, de edades comprendidas entre los 18 y 28 años de edad pagaron los platos rotos. Sin realizar crímenes, solamente habiendo repartido pasquines en contra del recién instaurado régimen . Los fascistas, en su búsqueda de venganza las apresaron.
Fueron recluidas en la cárcel de Ventas, con cientos de mujeres más. En situación de hacinamiento, hambruna y de falta de salubridad. Fueron juzgadas conjuntamente con 43 hombres (los 43 claveles) , en un macro juicio que duró apenas 48 horas. Sin una defensa mínima, pruebas y con un veredicto escrito de antemano.
Se les sentenció a pena capital. Redactaron sus peticiones de condonación a Franco, pero no se esperó al resultado. Un 5 de Agosto de 1939 fueron ejecutadas conjuntamente con los citados 43 hombres.
Todos ellos, los 56, fueron acusados de ser los autores intelectuales del asesinato del comandante de la Guardia Civil Isaac Gabaldón, su hija y su chófer. Más la familia del propio Gabaldón no se creyó tamaña pantomima, y solicitó su revisión en varias ocasiones. Fue así como en 1949 se cerró el caso, sin el esclarecimiento de la autoría intelectual del mismo, y de participación alguna de los 56 inocentes.
La eternidad las conoce como las 13 rosas, y sus nombres eran: Carmen, Martina, Blanca, Pilar, Julia, Adelina, Elena, Virtudes, Ana, Joaquina, Dionisia, Victoria y Luisa.
Como era habitual, previo a su ejecución, se les permitía escribir cartas de despedida para sus allegados. Eso si, siempre tras confesión de sus pecados y expiación de los mismos por el cómplice ministro de dios.
Todas y cada una de las cartas escritas por estas rosas, fueron desgarradoras. En ellas no clamaban por odio y venganza, solamente por el reconocimiento de su inocencia, y que su defenestración fuese recordaba.
Algunos de los recuerdos más notorios fueron:
En su misiva a su madre, la joven modista Julia Conesa decía: “Madre, madrecita, me voy a reunir con mi hermana y papá al otro mundo, pero ten presente que muero por persona honrada. Adiós, madre querida, adiós para siempre. Tu hija que ya jamás te podrá besar ni abrazar… Que no me lloréis. Que mi nombre no se borre de la historia”.
En la epístola a su hijo Enrique, Blanca Brissac (la cual era católica practicante y no vinculada a las JSU) escribió: “Voy a morir con la cabeza alta. Sólo te pido que quieras a todos y que no guardes nunca rencor a los que dieron muerte a tus padres, eso nunca. Las personas buenas no guardan rencor. Enrique, que te hagan hacer la comunión, pero bien preparado, tan bien cimentada la religión como me la cimentaron a mí. Hijo, hijo, hasta la eternidad”
En dirección a su fin (muerte) en el camión destartalado que las transportaba de la cárcel de Ventas hasta el Cementerio del Este, con la cabeza bien alta y temblorosas cantaban la Joven Guardia:
somos la joven guardia
que va forjando el porvenir
nos templó la miseria
sabremos vencer o morir
noble es la causa de librar
al hombre de su esclavitud
quizá el camino hay que regar
con sangre de la juventud
que esté en guardia
que esté en guardia
el burgués insaciable y cruel
joven guardia
joven guardia
no le des paz ni cuartel
¡paz ni cuartel!
es la lucha final que comienza
la revancha de los que ansían pan;
en la revolución que еstá en marcha
los esclavos el triunfo alcanzarán
siеmpre en guardia
siempre en guardia
joven guardia
hijos de la miseria
que ella rebeldes nos forjó
odio a la tiranía
que a nuestros padres explotó
más hambre no hemos de sufrir
los que trabajan comerán
la explotación va a concluir
nuestras las fábricas serán
que esté en guardia
que esté en guardia
el burgués insaciable y cruel
joven guardia
joven guardia
no le des paz ni cuartel
¡paz ni cuartel!
es la lucha final que comienza
la revancha de los que ansían pan;
en la revolución que está en marcha
los esclavos el triunfo alcanzarán
siempre en guardia
siempre en guardia
joven guardia
mañana por las calles
masas en triunfo marcharán
ante la guardia roja
los poderosos temblarán
somos los hijos de lenin
y a vuestro régimen feroz
el comunismo ha de abatir
con el martillo y con la hoz
que esté en guardia
que esté en guardia
el burgués insaciable y cruel
joven guardia
joven guardia
no le des paz ni cuartel
¡paz ni cuartel!
es la lucha final que comienza
la revancha de los que ansían pan;
en la revolución que está en marcha
los esclavos el triunfo alcanzarán
siempre en guardia
siempre en guardia
joven guardia”
Las aniquilaron, pero no se llevaron su recuerdo, las hicieron libres e inmortales.
Apunta y escribe. Xabier Rivas
PD: Este es mi pequeño homenaje, a un grupo de jóvenes, que no hicieron nada malo, más que luchar por nuestra libertad.
Nuestras niñas, permitidme que os llame nuestras niñas.
No hicisteis nada malo, solo luchasteis por vuestra y nuestra libertad.
Han pasado 87 años, pero vuestra unión, dignidad, elegancia, tesón y aplomo no se olvida.
Vuestro sacrificio nos recuerda a las generaciones posteriores lo que se perdió por la democracia y la libertad.
Vuestros nombres, así como vuestra convicción perdurarán en la eternidad.
Ni olvido, ni perdón.
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Autor:
Apunta y escribe (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 31 de octubre de 2026 a las 04:18
- Comentario del autor sobre el poema: Este es mi pequeño homenaje, a un grupo de jóvenes, que no hicieron nada malo, más que luchar por nuestra libertad.
- Categoría: Sociopolítico
- Lecturas: 2
- Usuarios favoritos de este poema: Xabier Rivas - Apunta y Escribe
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