Caminaba aquella plaza
Con emociones repetidas
cómo aquella vez.
El mástil que la alojaba
las noches solitarias
con la luna mirándola
con los ojos bañados de cerveza
que derretían la tristeza
de su soledad.
Las palmas pidiendo otra oportunidad
algo -alguna señal-
que la ayudara a saborear
alguna compañía que ya no estaba.
La misma compañía que tenía por las mañanas
muchas de ellas congeladas
pero con sol si con ella se sentaba.
Escalones como sillas
un mate y su mirada
niña que aparentemente
estaba siendo salvada.
De aquel dolor, de aquella soledad.
Y aquella compañía
en el mismo mástil
se sostenía
la nostalgia la abrigaría
lo que no estaba
la obligaría
a olvidar la poca alegría
y sumergirse en esa bebida.
Aquel dolor, aquella soledad.
Y miraba la luna
absorbía piedad
su cabeza la abruma
su llanto era verdad.
Nadie caminaba,
se vería a lo lejos la bandera
nadie la miraba
aunque ella siempre espera.
La piba del mástil,
pasaba otra vez por allí
Aquel dolor y aquella soledad
volvían a su cuerpo
ahora veía su verdad.
Y aunque no haya frenado
todas las veces le iba a pasar.
No hay compañía
está sola.
Pero ya no se sentaba a esperar.
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Autor:
Caren.ramirez1 (
Online) - Publicado: 30 de octubre de 2026 a las 21:36
- Comentario del autor sobre el poema: Es un poema que refleja perfectamente lo que me pasa con la nostalgia, el vacío y las adicciones.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

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