Sola estoy,
con el dolor como un amigo,
reclamando como tributo
mis entrañas.
Busco un bálsamo,
una gota de alivio
que se derrame dulcemente
sobre las grietas de mi ser,
que apacigüe la memoria
y le conceda tregua a las heridas.
Pobre humanidad sombría
se asoma por mis ojos.
Ya no destellan en ellos
los fulgores de la vida;
solo se filtra la penumbra,
solo se reconoce
el rostro turbio de la malicia.
El silencio me hace presa
entre sus garras invisibles,
del aroma distante de delicias,
ese perfume que se vuelve afrenta,
como un espejismo que lastima
las rutas clausuradas
de mis nuevas bienvenidas.
Sola estoy.
Y, sin embargo,
Una raíz obstinada
se aferra a la tierra de su desdicha,
Sola estoy,
y aun así me aferro a la vida
con dientes, con uñas,
con la rabia de quien ha perdido
demasiadas cosas
y se niega a perderse a sí misma…
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Autor:
Isel (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 30 de octubre de 2026 a las 01:08
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Offline)
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