La luna brillaba intensa esa noche
sobre el cementerio.
Mirabas con pena ese sarcófago vacío,
y en tus manos sujetabas un ramo de rosas negras.
Solo una única rosa roja
en tu ramo de rosas negras.
En donde depositabas tu confianza.
Te enseñaron que eso era lo mejor
que podías ofrecer.
Tu único valor...
Y caminaste por la calle empedrada,
deseando que alguien apreciara
tu única rosa roja
en el ramo de rosas negras.
Arrancando cada pétalo...
Dejando uno por uno en cada cama...
de las personas que juraron admirarte.
Pétalo a pétalo arrancaste,
hasta que no quedara nada.
Solo tu ramo de rosas negras...
El tallo cayó en el suelo,
sin pétalos,
con las espinas mutiladas.
Y frente a tu castillo en ruinas un último beso...
justo antes que el sol emergiera,
petrificando las gárgolas.
Y regresaste al cementerio.
Ahora con una leve sonrisa,
porque tu sarcófago ya no está tan vacío.
Y en tu mano portas
tu ramo de rosas negras...
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Autor:
Elías Iguini (
Online) - Publicado: 29 de octubre de 2026 a las 22:22
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

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