"Antes de darme las llaves, la casera me hizo jurar una regla." 🔑🚪
—Tienes que prometerme una cosa —dijo, mirando el techo—. Si escuchas que te llaman por tu nombre después de las 3:07 de la madrugada, no contestes.
Me reí. Pensé que era una broma de la anciana por lo viejo del edificio. Pero esa misma noche, una tormenta azotaba la ventana y no podía dormir. Me senté con una taza de té a mirar la ciudad.
Y entonces lo oí. Desde el techo, justo encima de mi cama, alguien susurró mi nombre con una calma que me heló la sangre: "Luzara".
Miré el reloj de mi celular: eran exactamente las 3:07.
Me tapé la boca con las manos, temblando. Arriba solo estaba la azotea vacía. Pero ahí fue cuando entendí lo peor: esa voz no era de un extraño. Tenía mi forma de pronunciar las letras. Mi misma manera de respirar antes de hablar...
Era mi propia voz.
Al día siguiente, escondida en el fondo del clóset, encontré una nota con una letra que reconocí al instante (mi letra) y con la fecha del día en que me mudé:
"No contestes. No importa lo que diga. No contestes".
Yo jamás escribí eso.
La voz me ha seguido llamando cada noche, pero el verdadero terror empezó cuando me di cuenta de que la voz ya no viene del techo.
¿DE QUIÉN ES ESA VOZ?
¿QUIÉN DEJÓ ESA NOTA
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Autor:
LUZARA (SeudĂłnimo) (
Offline) - Publicado: 29 de octubre de 2026 a las 18:45
- Comentario del autor sobre el poema: Lee el desenlace escalofriante del CapĂtulo 1: "La regla" y sigue esta cronologĂa de terror en mi perfil de facebook. đź”— AGRÉGAME AQUĂŤ: https://www.facebook.com/LuzaraValmont
- CategorĂa: Cuento
- Lecturas: 2
- En colecciones: MORVAETH.

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